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Bill Clinton teme el éxito del Tea Party en Florida

Pide al candidato demócrata que se retire en favor del gobernador

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Indicio del nerviosismo progresista ante el probable tsunami conservador, el ex presidente de EEUU Bill Clinton pidió al demócrata Kendrick Meek, que abandonara la carrera a senador por Florida para beneficiar al gobernador republicano del estado, Charlie Crist, que se presenta como independiente, frente al aspirante del Tea Party, Marco Rubio, el casi incuestionable ganador. Es un buen ejemplo de las tensiones de estos últimos días de campaña y de la preocupación que ha generado la candidatura de Rubio.

Meek, que nunca ha llegado a ser un contendiente sólido en una batalla que desde el principio se jugó entre un candidato conservador moderado y un ultra, es afroamericano y no es un mensaje alentador hacia un electorado que tiene un papel importante que jugar en el actual ambiente de desánimo demócrata.

La historia salió publicada en la página web Politico y fue retomada por toda la prensa nacional. El artículo asegura que Meek consintió en dos ocasiones a renunciar a sus aspiraciones senatoriales para ayudar a Crist, pero al final dio marcha atrás.

Clinton confirmó sólo que había intentado persuadir a Meek. 'Es algo que se estaba discutiendo; no era ningún secreto', dijo el ex presidente, que la semana pasada participó en varios mítines en Florida para ayudar al demócrata. 'Estuvieron hablando de que la mejor forma de derrotar al republicano era ayudar a Crist', dijo una fuente del partido al Wall Street Journal.

El argumento que se esgrimió era que Meek debía sacrificarse por la causa. La renuncia tenía incluso fecha, el pasado martes 26. La Casa Blanca, asegura Politico, estaba al corriente, aunque no había iniciado los contactos.

Ayer por la mañana, Meek salió en todos los programas televisivos para asegurar que seguía en la carrera. Los sondeos no le dan ninguna probabilidad y hace semanas que se decantaron por Rubio. La última encuesta de Quinnipiac da al republicano el 42% de apoyo frente a 35% para Crist, y un 15% para Meek.

La idea fue del propio Crist que pensó que si Meek desistía y le respaldaba podría sumar sus votos. El gobernador llamó al ex presidente 'para que este a su vez me convenciera de que abandonara la carrera', dijo el demócrata.

La noticia, como suele pasar con maniobras de último minuto, tendrá probablemente un efecto contraproducente en las expectativas de Crist, un gobernador moderado y popular hasta que los vientos políticos cambiaron. Desde hace meses, Crist se ha visto desbordado por la avalancha del Tea Party.

Rubio, dice Politico, es un 'candidato republicano que roza el estrellato nacional'. Supo moderar su lenguaje, es menos apasionado que cuando empezó y eso le ha dado el apoyo de los moderados. Seis de los principales diarios del estado han pedido votar por Rubio. Ya tiene un apoyo crucial, el del ex gobernador de Florida, Jeb Bush, hermano del ex presidente.