Publicado: 05.09.2016 17:40 |Actualizado: 05.09.2016 17:43

Brasil recibe al nuevo Gobierno con una semana de protestas en la calle 

Desde el lunes de la semana pasada no han cesado las manifestaciones multitudinarias contra el Ejecutivo de Temer. Críticas a la actuación de la Policía, que no duda en emplear gases lacrimógenos y pelotas de goma contra los manifestantes.

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Manifestantes durante la protesta de este domingo en Sao Paulo contra el Gobierno de Temer. - REUTERS

Manifestantes durante la protesta de este domingo en Sao Paulo contra el Gobierno de Temer. - REUTERS

MADRID.- Una semana de protestas. Los brasileños contrarios al nuevo Gobierno liderado por Michel Temer y al proceso contra la presidenta apartada del poder Dilma Rousseff han mostrado su desencanto con Brasil con manifestaciones multitudinarias desde el lunes de la semana pasada en Sao Paulo y también en otras ciudades del país como Río de Janeiro, Salvador y Curitiba. 

Por séptimo día consecutivo, este domingo, una marea ciudadana se concentró en el centro de Sao Paulo, en la emblemática Avenida Paulista, considerada el corazón financiero de Brasil, y se dirigió a la plaza Largo da Batata, en la zona oeste de la ciudad. Según los organizadores, grupos de izquierdas y sindicatos alineados con el Partido de los Trabajadores (PT) de Rousseff, más de 100.000 personas se unieron a la manifestación.



La protesta estaba marcada por un ambiente pacífico, con amplia presencia de jóvenes, familias y personas mayores. A los tradicionales gritos de "Fora Temer" se unieron las pancartas cada vez más frecuentes de "Diretas já", que piden nuevas elecciones generales. "Hoy en día es una movilización popular para exigir una elecciones presidenciales y la defensa de nuestros derechos", declaró uno de los líderes del Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST) y del Frente Brasil Popular, Guilherme Boulos. Sin embargo, al finalizar la marcha se registraron incidentes cuando, según testigos, la Policía Militar comenzó a lanzar gases lacrimógenos y pelotas de goma para dispersar a los manifestantes. 

"Mi abuelo tiene 90 años y es la primera vez que iba a una protesta, fuimos porque era pacífica. Ellos (la Policía) lanzaron bombas y mi abuelo tiene movilidad limitada", apuntó una estudiante que participó en la manifestación, Ana Luisa Parra Spinola. La joven señaló además que está "en contra del Golpe, estamos pidiendo un Gobierno legítimo. La Policía quiere dar una imagen mala de nosotros". Un profesor apuntó asimismo que tuvo que huir de la zona incluso sin haber participado en la protesta. "Estaba en un bar, ellos lanzaron bombas y gases lacrimógenos y me empezaron arder los ojos. Creo que debería haber paz, pero en Brasil no la hay".

Agentes de policía detienen a un manifestante. - REUTERS

Agentes de policía detienen a un manifestante. - REUTERS

Según la Secretaría de Seguridad del Gobierno del Estado de São Paulo, la Policía actuó después de que supuestamente un grupo de manifestantes causara daños en los tornos de la estación de metro Faria Lima, aunque no hay pruebas de tales actos vandálicos. La actuación policial dejó al menos 12 heridos, según el Grupo de Apoyo a la Protesta Popular. Un periodista de BBC Brasil denunció asimismo haber sido golpeado en varias ocasiones por agentes a pesar de haberse identificado previamente como reportero.

"No esperábamos cualquier confrontación, nuestra confrontación es con el Gobierno. Sin embargo, nuestro objetivo no es entrar en pelea en la calle, nuestro objetivo es hacer que la manifestación ocurra y que nuestro mensaje llegue a todo Brasil", señaló Guilherme Boulos, que hizo hincapié en que los organizadores de la marcha pidieron a la gente que no "entrasen en confrontación con la Policía" durante la dispersión, aunque poco después comenzó el caos entre ambas partes.

La manifestación de este domingo ha sido la más numerosa desde que Temer asumiera la Presidencia el pasado miércoles tras el proceso de impeachment que apartó a Rousseff definitivamente del poder. Temer, lejos de intentar apaciguar los ánimos o incluso de ofrecer alguna aclaración sobre la actuación policial, ha minimizado la magnitud de las protestas.

"Son pequeños grupos, parece que son grupos mínimos, ¿no? No movimientos populares de ningún tipo (…) No lo tengo numéricamente, pero son 40, 50, 100 personas, nada más que eso. Ahora, en el conjunto de 204 millones de brasileños creo que eso es inexpresivo", dijo este sábado desde China, donde participa en la cumbre del G-20. Este lunes, horas después de la multitudinaria manifestación de Sao Paulo, el ministro de Economía y Hacienda, Henrique Meirelles, también presente en China, reconoció que hubo "un número bastante sustancial de personas", aunque recordó que en Brasil ha habido manifestaciones mucho mayores. Los organizadores, de momento, seguirán con las protestas y ya hay otra convocatoria para el próximo jueves.