Publicado: 21.12.2013 19:37 |Actualizado: 21.12.2013 19:37

Las brasileñas se quitan el sujetador y exigen que se legalice el 'topless'

La protesta ha generado un debate en el país sobre la necesidad de modernizar el Código Penal brasileño, que data de 1940 y contiene artículos en "defensa de la moral" que, para muchos, han quedado desfasados.

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Un puñado de brasileñas dejó este sábado en casa la parte de arriba de sus biquinis y ocupó las playas de Río de Janeiro para exigir la legalización del topless, una iniciativa que ha generado un intenso debate sobre unas leyes que consideran esa práctica un "atentado al pudor".

Aunque la convocatoria para el bautizado como toplessazo corrió como la pólvora por las redes sociales hasta llegar a sumar más de 8.000 adhesiones y promesas de participación, a la hora de salir con el pecho al descubierto sólo aparecieron unas pocas mujeres.

Pese a que no tuvo la repercusión prevista, la protesta ha generado un debate que se ha extendido por internet, la prensa y la televisión y en el que numerosos juristas han exigido una modernización del Código Penal brasileño, que data de 1940 y contiene artículos en "defensa de la moral" que, para muchos, han quedado desfasados.

"El Código Penal fue hecho para otro mundo y mucho de lo que era obsceno en aquella época ya ha dejado de serlo", según el abogado Leonardo Ribeiro da Luz, especialista en derechos civiles.

El debate generado desde el momento en que se divulgó la convocatoria de la protesta, hace unos quince días, ha tenido ya un primer efecto en la política y el concejal Elton Babú ha propuesto un proyecto de ley que permita la práctica del topless en las playas cariocas.

La protesta en la famosa playa de Ipanema fue respaldada por cientos de personas de ambos sexos

Sin embargo, ha encontrado un primer obstáculo en la presidenta de la Comisión de Defensa de la Mujer de la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro, Tania Bastos, quien opinó que "para eso existen las playas nudistas", que en la ciudad son pocas y están en sitios alejados.

El toplessazo fue promovido por la actriz Cristina Flores y la productora cultural Ana Ríos, quienes aprovecharon el primer día del verano carioca para protestar contra la "arbitrariedad" que, según sostienen, supone esa prohibición.

Aun cuando eran pocas las mujeres sin sujetador, su protesta en la famosa playa de Ipanema fue respaldada por cientos de personas de ambos sexos que aplaudieron la iniciativa y se sumaron a ella para exigir "igualdad de derechos".

Hubo hombres que, para manifestar su apoyo, optaron por ponerse los sujetadores de sus mujeres para "dejar claro ese absurdo legal", como lo calificó el joven Rennan Carmo, quien afirmó que esa prohibición "no puede ser normal en la sociedad de hoy".

La actriz Cristina Flores decidió promover la protesta tras ser víctima directa de esa normativa en noviembre pasado, cuando tuvo un altercado con la policía al posar para un fotógrafo con el pecho desnudo en la playa de Ipanema, dentro de un trabajo para promocionar una obra de teatro.

"La policía me abordó de forma agresiva y afirmó que al posar así cometía "un atentado al pudor", cuando en realidad esa prohibición es un atentado a los derechos individuales", declaró Flores a la prensa.

"Dijeron que en la playa había niños y familias y que lo que yo hacía era obsceno. Me sentí muy avergonzada y casi culpable de un delito", añadió.

Ana Ríos, por su parte, llamó la atención sobre la "contradicción discriminatoria" que supone el hecho de que en el Carnaval de Río de Janeiro haya muchas mujeres que desfilan completamente desnudas y que en la playa haya que ocultar los senos, como "si fueran la encarnación del pecado".

"En Europa [el topless] es algo perfectamente normal y espero que lo sea aquí también", dijo una de las manifestantes

A juicio de Ríos, quien exigió la abolición de leyes que "criminalizan el cuerpo femenino", solamente "en una sociedad machista y violenta el topless puede convertirse en un caso de la policía".

Otra de las participantes en la protesta fue Olga Solon, una brasileña de 73 años que vive en Portugal y que dejó sus pechos al descubierto, tal como dijo que suele hacer en las playas europeas.

"En Europa es algo perfectamente normal y espero que lo sea aquí también", aseguró.

Durante la manifestación pudieron verse diversas pancartas, como la de una asociación de nudistas en la que se leía "Todos son iguales ante la ley" y se exigía "el mismo derecho al topless para mujeres y hombres"