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Brown también tendrá que responder por Guantánamo

Una ONG denuncia al Gobierno británico por el traslado del preso Mohammed Saad Iqbal Madni

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La organización de derechos humanos Reprieve intentará que los tribunales obliguen al Gobierno británico a asumir su responsabilidad sobre la existencia de Guantánamo. Sus abogados presentaron este martes una demanda contra el Ejecutivo de Gordon Brown en la que denuncian su responsabilidad en el traslado del preso Mohammed Saad Iqbal Madni.

Iqbal Madni fue capturado en Indonesia en enero de 2002 y trasladado a Egipto. Su vuelo hizo escala en la isla de Diego García, en el océano Índico, que es territorio británico. En Egipto, fue torturado durante tres meses hasta su envío definitivo a la prisión de Guantánamo, donde pasó encerrado seis años. El año pasado, fue puesto en libertad sin que se llegara a presentar ninguna acusación contra él.

Reprieve cree que el Gobierno británico tuvo que tener constancia de los vuelos de la CIA o del Ejército de EEUU que utilizaban Diego García porque existía una cadena de mando concreta en la estructura militar que autorizaba estos traslados en la guerra contra Al Qaeda. Es probable que todos los vuelos procedentes de Indonesia y Filipinas, y algunos de Afganistán, pasaran por la isla.

Al igual que otros gobiernos europeos, incluido el español, Londres sostuvo que nunca fue informado por EEUU de estos vuelos en los que los presos acababan en Guantánamo o en países aliados para ser torturados por los servicios de inteligencia locales. Sin embargo, el ministro de Exteriores, David Miliband, admitió en 2008 que Diego García había sido utilizada en dos vuelos que no detalló.

Reprieve quiere arrojar luz sobre lo que sabía el Gobierno británico y que no desaparezcan las pruebas de la complicidad con EEUU. Se cree que los registros de vuelo de Diego García anteriores a 2008 han sido destruidos en circunstancias nada claras.

Iqbal Madni contó a la BBC que al llegar a Egipto le metieron en una habitación donde le interrogaron en tres turnos, cada uno de los cuales duró 17 horas. Un norteamericano escribía las preguntas y las torturas corrían a cargo de agentes egipcios. 'Me colocaron electrodos en las rodillas y me aplicaron descargas', dijo.