Publicado: 22.11.2015 18:20 |Actualizado: 22.11.2015 21:05

Bruselas, una ciudad fantasma que
se mantiene en alerta máxima

Patrullas militares recorren las calles de la capital belga como parte de las "medidas excepcionales" por el "grave e inminente" riesgo de atentados bajo el que vive la ciudad. El metro, las escuelas y las universidades permanecerán cerradas este lunes

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Belgian soldiers patrol in the neighborhood of Molenbeek, in Brussels, Belgium, November 22, 2015, after security was tightened in Belgium following the fatal attacks in Paris. REUTERS/Youssef Boudlal

Soldados belgas patrullan el barrio de Molenbeek, en Bruselas, Bélgica, este domingo. REUTERS/Youssef Boudlal

BRUSELAS.- Bruselas se ha convertido en una ciudad fantasma, en donde el sábado casi no se veía un alma por las calles tras el cierre del metro y de la mayoría de comercios y centros de ocio. Aunque este domingo la ciudad intentaba retomar sus hábitos tímidamente animada por el sol que se asomaba entre las nubes, el desalojo del edificio del grupo audiovisual flamenco Medialaan voy a recordar a sus habitantes el riesgo "inminente" de atentado bajo el que vive la urbe. 

La región de Bruselas mantendrá el nivel máximo de alerta por atentado terrorista, según anunció este domingo el primer ministro belga, Charles Michel. El anuncio se hizo tras la nueva evaluación del Órgano de Coordinación para el Análisis de Amenazas (Ocam), que considera que se debe mantener ese nivel por la existencia de un riesgo "grave e inminente". Los colegios de la región permanecerán cerrados este lunes. 

El sábado, primer día del nivel 4 de alerta por amenaza terrorista, la capital belga y europea se quedó prácticamente paralizada, un estado anormal para una ciudad que normalmente bulle y cuyo centro se llena cualquier fin de semana, con sus bares, sus comercios y los restaurantes. El metro, las escuelas y las universidades permanecerán cerradas en Bruselas mañana, un día lectivo, en lo que supone una decisión inédita en este país.

La alerta por riesgo "grave e inminente" de atentados y la instauración de "medidas excepcionales" que se sintieron en cada rincón de Bruselas, tuvo un impacto inmediato en los habitantes

La alerta por riesgo "grave e inminente" de atentados terroristas y la instauración de "medidas excepcionales" que se sintieron en cada rincón de Bruselas, tuvo un impacto inmediato en los habitantes, que de repente no pudieron seguir su vida normal como ir a la piscina del barrio o jugar al fútbol, hacer compras en un centro comercial o ir al cine o a un concierto por la noche.

Soldados armados y colas en el aeropuerto

En el aeropuerto de Zaventem, donde el nivel de alerta seguía siendo el 3, como en el resto del país, había largas colas. Pero en el centro se veía a soldados fuertemente armados, acompañando a policías, varios vehículos militares en las principales avenidas y monumentos turísticos, como la Grande Place.

Belgian soldiers patrol in the departure hall of Zaventem international airport near Brussels, November 22, 2015, after security was tightened in Belgium following the fatal attacks in Paris. REUTERS/Francois Lenoir

Soldados belgas patrullan la terminal de salidas del aeropuerto de Zaventem, el más cercano a Bruselas, Bélgica, este domingo. REUTERS/Francois Lenoir

En las calles del centro de la ciudad, los turistas expresaban "cierta frustración" por el cierre de algunos lugares recomendados en las guías de viaje, como el Atomium o el Museo Hergé. Hoteles, como el Marriot enfrente de la antigua Bolsa, estaban custodiados por dos militares en la puerta.

La lluvia, que se convirtió en aguanieve en algún momento del sábado, facilitó que los belgas se quedaran en casa, una situación que se hizo sobre todo patente por la noche, cuando Bruselas se quedó literalmente cerrada en sí misma y desangelada.



Comercios y bares cerrados como precaución

El alcalde de Bruselas había pedido a los bares y restaurantes de algunos barrios que cerraran sus puertas ya por la tarde, como medida de precaución. Hoy, la vida en la capital se ha retomado paulatinamente. Los comercios en el centro subían sus persianas y las típicas tiendas donde se vende el chocolate belga estaban todas abiertas.

Un ciudadano belga dijo que veía "exageradas" las medidas tomadas por el Gobierno. Lamentó que Bélgica quiera "hacernos sentir temor" al elevar la alerta 

Los restaurantes preparaban las mesas para el mediodía y algunos comenzaban ya a recibir a los primeros clientes. No obstante, la encargada de un restaurante en un callejón turístico donde se sitúa un establecimiento tras otro, indicó que "se ha notado una considerable bajada" en el número de comensales debido no solo a la lluvia sino también al estado de excepción que vive la ciudad.

Tampoco abrieron hoy sus puestos los vendedores del mercado de Midi, el más grande de Bélgica y uno de los mayores de Europa, ni el tradicional mercado de las pulgas de "Les Marolles", donde los escasos visitantes se fotografiaban junto a un vehículo armado.

Belgian soldiers patrol in the neighborhood of Molenbeek, in Brussels, Belgium, November 22, 2015, after security was tightened in Belgium following the fatal attacks in Paris. REUTERS/Youssef Boudlal

Soldados belgas patrullan el barrio de Molenbeek, en Bruselas, Bélgica, este domingo. REUTERS/Youssef Boudlal

Un ciudadano belga de Anderlecht, dijo que considera que las medidas tomadas por el Gobierno son "exageradas". Aseguró "no tener miedo" ante un posible atentado y lamentó que Bélgica quiera "hacernos sentir temor" al elevar el nivel de alerta. Vino a darse un paseo por el centro para ver cómo están los ánimos por la capital, pero opinó bajo risas que "hay casi más periodistas que militares" por las calles.

A su juicio, con las mediadas excepcionales implantadas, lo único que se provoca es que "Dáesh (El Estado Islámico) gane", porque la gente se recoge en sus viviendas y no hace su vida normal. Ex educador de jóvenes en el barrio de Les Marolles, el corazón bohemio de Bruselas, para él "la falta de oportunidades, de viviendas dignas y de educación" es una de las razones por las que algunos jóvenes se radicalizan.

Los belgas se preguntan hasta cuándo seguirán perdiendo libertades

Mientras algunos belgas se muestran comprensivos con las medidas de seguridad tomadas, otros ya se empiezan a preguntar si el lunes podrán ir en metro al trabajo, si abrirán los colegios y hasta cuándo tendrán que restringir sus hábitos.

"La falta de oportunidades, de viviendas dignas y de educación son las razones por las que algunos jóvenes se radicalizan"

El teléfono de emergencias habilitado el sábado por el Centro de Crisis recibió el primer día 400 llamadas por hora, en su mayoría de tipo práctico, por parte de personas que querían saber si tal o cual evento iba a tener lugar o si era seguro ir a un sitio determinado.

El Órgano de Coordinación para el Análisis de Amenazas (Ocam) emitirá hoy una nueva evaluación del nivel de amenaza, sobre la base de los últimos elementos de que disponga. La voluntad política es que la ciudad pueda funcionar con mayor normalidad a partir del lunes, incluso si se mantiene la alerta 4.

Evacuado el edificio del grupo audiovisual Medialaan

El edificio del grupo audiovisual flamenco Medialaan, situado en Vilvorde (al norte de Bruselas), fue evacuado esta tarde por la Policía belga a causa de una posible amenaza, informó el grupo a través de la red social Twitter.

Tras el aviso, las fuerzas de seguridad comenzaron a inspeccionar el inmueble, sede de la cadena flamenca VTM entre otros medios, con la ayuda de perros. El personal que se encontraba en el interior fue trasladado a los locales de la federación flamenca de volley, situados justo enfrente del edificio del grupo.

En torno al inmueble se ha establecido un perímetro de seguridad debido a la presencia de un vehículo sospechoso en las proximidades del edificio, indica el diario La Libre Belgique.