Publicado: 18.10.2016 12:06 |Actualizado: 18.10.2016 12:06

Bruselas prevé firmar el CETA, a pesar del veto de la región belga de Valonia 

El presidente del Parlamento de Valonia, Paul Magnette, ha denunciado que ha recibido "amenazas sin disimulo" por su oposición al acuerdo comercial con Canadá.

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La comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström (izq), conversa con la ministra de Comercio sueca, Ann Linde (dcha) / EFE

La comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström (izq), conversa con la ministra de Comercio sueca, Ann Linde (dcha) / EFE

MADRID. - La comisaria de Comercio, Cecilia Malmström, se ha mostrado este martes "optimista" de cara a un posible acuerdo entre los Veintiocho para dar su visto bueno a la firma del tratado de libre comercio entre la UE y Canadá (CETA por sus siglas en inglés), aunque ha reconocido que es posible que no se logre este martes.

"No estoy segura de que seamos capaces de tomar una decisión hoy. ., porque todavía hay países o partes de países que no están todavía", ha señalado a su llegada a la reunión de responsables de Comercio de los Estados miembros en Luxemburgo.



El objetivo del encuentro es que los socios comunitarios den luz verde a la conclusión del acuerdo, a la firma por parte de la UE y a su aplicación provisional. Si finalmente se alcanza un acuerdo para autorizar estas tres cuestiones, la UE y Canadá podrían rubricar el tratado en la cumbre bilateral que tendrá lugar en Bruselas el próximo 27 de octubre.

No obstante, el Parlamento de Valonia reiteró el viernes pasado su oposición al CETA, y rechazó otorgar al Gobierno federal su permiso para que este martes de el visto bueno a la firma del acuerdo. Aunque en teoría es suficiente una mayoría cualificada para aprobar las tres decisiones, en la práctica es necesaria la unanimidad puesto que es necesario que lo firmen todos los países del bloque comunitario.

Este mismo lunes, el ministro belga de Exteriores, Comercio y Asunto Europeos, Didier Reynders, ha asegurado que se han conseguido "progresos" durante este fin de semana en las reuniones entre la Comisión Europea, el Gobierno federal del país y las regiones de Bélgica.

Sin embargo, no ha garantizado que este martes se logre un acuerdo que satisfaga al Parlamento de Valonia y ha confiado en que en ese caso pueda ser posible alcanzarlo en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de este jueves y viernes, en la que los líderes europeos harán balance, además del CETA, de las negociaciones de libre comercio entre la UE y Estados Unidos (TTIP por sus siglas en inglés).

Por su parte, el presidente del Parlamento de Valonia, el socialista Paul Magnette, ha denunciado que la región ha recibido "amenazas sin disimulo" por su veto al acuerdo comercial con Canadá. Además, ha afirmado que espera en las próximas horas un nuevo documento, por lo que ha pedido tiempo para estudiarlo y decidir si es satisfactorio o no lo es."Es un combate muy difícil, sufrimos incluso a veces amenazas sin disimulo estas últimas horas", ha expresado este lunes durante el debate en la Cámara de la región francófona.

Asimismo, la comisaria sueca ha afirmado que la Comisión Europea ha estado trabajando "intensamente" durante los últimos días para tratar de solucionar las reservas de Valonia. "No estamos ahí todavía, pero las discusiones continúan con ellos, también con el Gobierno belga, por supuesto", ha señalado.

También ha destacado Malmström que algunas de las inquietudes de Valonia eran compartidas por otros socios comunitarios y se han intentado abordar en la declaración conjunta con valor legal que se adjuntará al acuerdo. En ella, ha explicado, se aclaran cuestiones como que no existirá una bajada de los estándares o que no se fuerza a gobiernos regionales a privatizas servicios.

También, preguntada por una posible fecha límite, Malmström ha afirmado que depende del Gobierno canadiense y que será "cuando el primer ministro (de Canadá, Justin Trudeau) necesite reservar los billetes desde Canadá". La liberal sueca ha admitido que no firmar el tratado con Canadá sería "una situación muy, muy complicada" puesto que es "uno de los aliados más cercanos, uno de los países más democráticos del mundo, con un Gobierno muy progresista y pro europeo" con el que la UE trabaja "en la escena global.

"Si no podemos firmarlo con Canadá, el resto del mundo por supuesto se preguntará si Europa es un socio fiable. Tendría consecuencias para nuestra política comercial", ha advertido. "Realmente espero que podamos firmarlo porque es un muy buen acuerdo para trabajadores, consumidores europeos, y nos da una plataforma para trabajar en otras cuestiones, como desarrollo sostenible", ha insistido Malmström, antes de señalar que entiende la "impaciencia" de la parte canadiense.

Un acuerdo cerrado desde agosto

La UE y Canadá cerraron su acuerdo bilateral de libre comercio en agosto de 2014 y es un tratado "mixto", es decir, tiene que ser ratificado tanto por la UE como bloque como por todas las capitales, puesto que hay competencias que corresponden a la Unión y otras que corresponden a los socios comunitarios.

El CETA ha planteado serias dudas entre algunos Estados miembros, como Eslovenia y Austria, además de Bélgica. Con el objetivo de solucionar estas reservas, la Comisión Europea y el Gobierno canadiense han elaborado una declaración conjunta que se adjuntará al texto del acuerdo y tendrá valor legal. En ella, por ejemplo, se garantizan cuestiones como el derecho de los Gobiernos nacionales europeos a legislar y a gestionar servicios públicos.

Aunque finalmente las reservas de Bélgica se solucionen y, en consecuencia, la UE y Canadá puedan firmar el acuerdo el día 27, todavía será necesario que el Parlamento Europeo dé su consentimiento antes de que el acuerdo de libre comercio comience a ser aplicado de forma provisional. En caso de completarse ese procedimiento, los socios comunitarios deberán ratificar posteriormente el tratado.