Público
Público

California no se entrega a las mujeres del Tea Party

Whitman y Fiorina han invertido sus fortunas para ser gobernadora del Estado y senadora

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Dos mujeres empresarias republicanas. Parecía la combinación perfecta para California, un estado demócrata con arrebatos conservadores. No ha sido así. Carly Fiorina, ex presidenta de Hewlett Packard, candidata al Senado, y Meg Whitman, aspirante a gobernadora, que se hizo multimillonaria con eBay, contaban con el voto femenino para construir sus victoria. Calcularon mal. Resulta que las mujeres no votan sistemáticamente por mujeres.

Después de gastarse 141 millones de dólares de su fortuna personal, un récord en la historia de Estados Unidos, Meg Whitman tiene pocas posibilidades de hacerse con el puesto de Arnold Schwarzenegger. Su rival demócrata y ex gobernador de 1975 a 1983 (hay segundas partes en la vida política), Jerry Brown, le lleva diez puntos de ventaja, 49% frente a 39%, según los últimos sondeos.

La diferencia se acentuó después de que la ex empleada del hogar y niñera de Whitman, Nicky Diaz Santillan, denunciara el pasado septiembre que estuvo trabajando de 2000 a 2009 para la candidata, pese a no tener papeles, y que Whitman la despidió al inicio de la campaña electoral. En un estado donde el 24% de los votantes son latinos, el incidente marcó un punto de inflexión hacia la derrota.

Carly Fiorina tiene mejores posibilidades. Sigue en empate técnico con la veterana senadora demócrata, Bárbara Boxer, que lleva 18 años en el puesto, aunque los pronósticos parecen indicar que perderá las elecciones.

Fiorina, de 56 años, que se sometió a una doble mastectomía después de que se diagnosticara cáncer de pecho en 2009, tuvo que ser brevemente ingresada hace dos semanas por una infección. También se ha gastado parte de sus ahorros personales (seis millones de dólares) en su campaña. Fiorina empezó su carrera política en 2008 como asesora económica de la campaña presidencial de John McCain.