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Guerra de Siria Calma en el suroeste de Siria tras la entrada en vigor del alto el fuego

El acuerdo fue alcanzado entre Rusia, EEUU y Jordania. El cese de hostilidades en la zona es el principio de un "acuerdo para la reducción del conflicto" entre el Ejército sirio y los grupos rebeldes del suroeste del país.

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Panorámica de la ciudad siria de Deraa. - REUTERS

El alto el fuego para el suroeste de Siria anunciado el pasado viernes a tres bandas por Estados Unidos, Rusia y Jordania ha entrado en vigor a las 11.00 horas (en la España peninsular).

El cese de hostilidades en la zona es el principio de un "acuerdo para la reducción del conflicto" entre el Ejército sirio y los grupos rebeldes del suroeste del país.
Un portavoz del Gobierno jordano, Mohamed Momami, ha explicado que el alto el fuego se aplicará en la "línea de contacto" acordada entre las fuerzas leales al régimen de Bashar al Assad y las milicias rebeldes, según la agencia de noticias oficial Petra.

El objetivo es contribuir a una rebaja "permanente" de las tensiones en la zona y al reparto de ayuda humanitaria

El objetivo, ha explicado, es contribuir a una rebaja "permanente" de las tensiones en la zona y al reparto de ayuda humanitaria, de cara también a crear un contexto en el que sea factible negociar una solución "política y permanente" a la guerra iniciada en marzo de 2011.

Hace dos días y desde Hamburgo, el secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, ha admitido que aún quedan por cerrar detalles relativos a la seguridad, pero destacó la importancia del alto el fuego, que confía se haga extensible a otras partes de Siria.

El jefe de la diplomacia estadounidenses ha dicho que tanto su Gobierno como el ruso comparten el deseo de lograr la estabilidad de Siria, lo cual pasará en algún momento por un debate sobre Al Assad. Tillerson sostiene que el dirigente sirio no tiene cabida en el futuro del país.

Nueva ronda de diálogo

Por otro lado, la séptima ronda de negociación política comenzará mañana en Ginebra con matizadas expectativas, dado que los países garantes del alto el fuego no han logrado poner en funcionamiento una serie de zonas de distensión de la violencia aunque el alto el puede dar algún tipo de esperanza al diálogo político.

Tal y como ha ocurrido durante los últimos seis meses, el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, convocó una nueva ronda de negociación política justo después del encuentro de la semana pasada de Astaná, donde se negocia desde finales de 2016 la aplicación del alto el fuego en Siria.

La razón es que el mediador está convencido que los dos procesos deben avanzar en paralelo, porque sin distensión de la violencia no se podrá avanzar en un diálogo de paz, y sin progreso en una solución política, el ceso al fuego no se sustentará.

"Creo que este encuentro (Astaná) es una oportunidad de apoyar a Ginebra, y Ginebra apoyar a Astaná, porque sin un proceso político incluso una reducción de la violencia no es sostenible", dijo De Mistura al final de la última reunión en la capital kazaja, el pasado 5 de julio.

Ese encuentro fracasó porque los países garantes del alto el fuego no acordaron cómo implementar las llamadas "zonas de distensión", cuatro regiones donde debía haber un total cese de las hostilidades.

Sin embargo, en la reunión, los garantes no lograron concretar su delimitación geográfica y los mecanismos para garantizar su funcionamiento, que incluyen el despliegue de fuerzas para supervisar el cumplimiento del alto el fuego, algo que debía haber sido establecido el pasado 4 de junio.