Público
Público

Cameron descarta el envío de más soldados a Afganistán

El nuevo 'premier' británico reclama en Kabul "progresos" en un plazo de seis meses

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Las tropas británicas no estarán 'ni un día más de lo necesario' en Afganistán. El primer ministro británico, David Cameron, se mostró ayer tajante en su primera visita oficial a Kabul, donde descartó la mera posibilidad de enviar más soldados británicos a Afganistán, algo que 'no está ni remotamente en la agenda' de su Gobierno.

Reino Unido tiene en la actualidad 9.500 soldados en el país asiático. Su contingente es el segundo por importancia, sólo por detrás del de Estados Unidos, y los militares británicos que han muerto desde el inicio del conflicto afgano en 2001 ascienden ya a casi tres centenares.

Esta elevada mortalidad pareció pesar en el ánimo del primer ministro, que afirmó, en la rueda de prensa que ofreció con el presidente afgano, Hamid Karzai, que este año será 'crucial' y que la sociedad británica 'necesita ver progresos en los próximos seis meses'. También dijo que Afganistán es su 'prioridad número uno'.

La visita del primer ministro a Kabul, que no se había anunciado por motivos de seguridad, parece obedecer al objetivo de evaluar la situación, algo que el nuevo Gabinete británico está haciendo cuidadosamente para no caer en los errores del anterior gobierno.

El Ejecutivo de Gordon Brown sufrió numerosas críticas por la elevada mortalidad entre los soldados de la misión británica. Los laboristas tuvieron que encajar numerosas acusaciones de no haber invertido suficiente en garantizar la seguridad de las tropas del Reino Unido en Afganistán.

Como si quisiera anticiparse a una acusación similar, Cameron anunció que su Gobierno destinará 67 millones de libras (81 millones de euros) más para proteger a las tropas británicas de las bombas de carretera.

Unas tropas que ayer no tuvieron ocasión de ver al jefe de su Gobierno. Cameron suspendió la visita que tenía prevista a una base británica en la provincia sureña de Helmand, después de que se interceptaran dos llamadas de un móvil en las que se mencionaba un ataque con un misil tierra-aire contra un helicóptero en el que viajaba 'una personalidad'.