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El capitán encalló el crucero al intentar "saludar" a la isla de Giglio

Los pasajeros fueron los primeros en avisar a los guardacostas una hora después de que el agua entrara en el buque

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Se trata de una maniobra que convirtió en tradición el histórico capitán de Costa Crociere Mario Palombo que, cuando entraba con los cruceros de lujo de la naviera en el canal que separa Giglio del islote Monte Argentario, en aguas del Tirreno, aminoraba la marcha y aproximaba la nave a la pequeña isla al tiempo que hacía sonar las sirenas para saludar a su familia.

El viernes, según la Fiscalía de Grosseto, Francesco Schettino decidió emular a Palombo. El error de cálculo fue fatal y en apenas 24 horas el capitán del Costa Concordia ha pasado de ser el máximo sospechoso del naufragio al máximo acusado. Porque, además de poner en riesgo la vida de 4.229 personas, no sólo no se dedicó a organizar las tareas de evacuación, sino que abandonó la nave de los primeros y pudo no haber avisado a la Guardia Costera.

El anterior capitán, con familia en la isla, solía hacer sonar la sirena a su paso

La defensa de Schettino quien el sábado insistió en que el barco navegaba a 'unos 250 o 300 metros de la costa' y golpeó una roca 'que no se encontraba señalizada en la carta náutica' se fue desmontando poco a poco a medida que avanzaba el domingo.

Primero fue el fiscal jefe de Grosseto, Francesco Vesurio, que está analizando junto a su equipo la caja negra de la nave. 'El Costa Concordia se encontraba a 150 metros de la orilla. Una distancia demasiado corta. Estamos incluso llevando a cabo averiguaciones satelitales para establecer con exactitud su posición real. Lo que está claro es que no podía acercarse tanto a Giglio, por lo que era inevitable que se encontrara los escollos'.

Escollos, que no son precisamente piedras desconocidas, sino que se encuentran perfectamente indicados en los mapas y son conocidos por todos los marineros de la zona. Vesurio ya había calificado de 'desastrosa' la maniobra de Schettino para atravesar el canal antes incluso de que los buzos consiguieran rescatar el dispositivo y ayer confirmó que el capitán permanecería en la cárcel por 'riesgo de fuga y destrucción de pruebas' hasta que sea interrogado por el juez.

El jefe del 'Costa Concordia' no estaba al timón e intentó fugarse en taxi

A ocho millas de la costa, la persona que llevaba el timónen ese momento no era Schettino, según los fiscales recibió la orden de virar la proa de la embarcación hacia Giglio pararealizar la acrobacia marina.

La quilla tocó un pilar de granito que provocó una grieta de 70 metros y el agua empe-zó a inundar el barco. Según Vesurio, esto se produjo a las 21.43 horas del viernes, pero hasta las 22.45 nadie recibió en tierra señal alguna de los problemas. Según la versión de la Guardia Costera, el Costa Concordia no realizó llamada de auxilio, sino que fueron los Carabinieri de Livorno los que dieron la voz de alarma después de recibir el aviso por teléfono de la hija de una de las pasajeras.

Por su parte, la Guardia de Finanzas explicó que en un primer momento, desde el buque se habló sólo de avería. 'Desde el barco nos comunicaron que tenían un problema técnico, sin especificar la naturaleza', dijo el teniente coronel Italo Spalvieri, cuya patrullera estaba en la zona del accidente. 'Nos pidieron que los remolcáramos con un cable, algo que era como pedir a una hormiga que remolcara a un elefante', dijo un oficial.

La cosa no terminó ahí, porque prácticamente una hora después, según la investigación, Schettino abandonaba el barco y a los pasajeros a su suerte violando todas las reglas del mar. Ya en tierra, los guardacostas presentes en el Puerto de San Estéfano, según recogían los medios, le solicitaron en repetidas ocasiones que volviera a la nave para coordinar la evacuación.

Según informó Il fatto Quotidiano, el capitán se subió en un taxi y pidió al conductor que lo sacara de allí. El taxista lo llevó a su casa y en el trayecto recibió varias llamadas de la Guardia Costera exigiéndole que volviera a la nave para coordinar la evacuación. 'No vuelvo', respondió. No lo hizo, de ahí que la coordinación para poner a salvo a los pasajeros fuera un desastre.

A última hora del domingo, fue la naviera la que decidió abandonar a Schettino con un comunicado después de haber defendido su actuación el día anterior: 'Parece que el comandante cometió errores de juicio que han tenido consecuencias gravísimas'.

El capitán del Costa Concordia y su primero de abordo, Ciro Ambrosio, están acusados de homicidio múltiple involuntario, naufragio y abandono de la nave. La pena podría llegar a los 15 años de cárcel.