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Las hijas de Bush a las de Obama: "Escribiréis vuestra historia más allá de la sombra de vuestros padres"

Barbara y Jenna, hijas del expresidente de EEUU, George W. Bush, dedican una carta a Malia y Sasha, hijas de Barack y Michelle Obama donde las motivan a seguir su camino con la experiencia de estos ocho años en la Casa Blanca.

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Barbara y Jenna Bush dedican una carta a Malia y Sasha, hijas de Barack y Michelle Obama / EFE

MADRID. - Barbara y Jenna, hijas del expresidente de Estados Unidos George W. Bush, han escrito una carta a las hijas de Barack y Michelle Obama que recoge la revista Time donde les animan y dan consejos en la nueva etapa que se abre ante ellas una vez que abandonen la Casa Blanca. 

Las hijas de Bush cuentan el momento en el que se conocieron y les enseñaron todos los rincones de su nuevo hogar. Les recuerdan, además, la importancia de mantener a las personas que convirtieron "una casa histórica en un hogar": los jardineros, mayordomos e, incluso, los agentes de los servicios secretos. "No fue nada fácil, éramos adolescentes vigilados por hombres todo el tiempo".  

Tanto Barbara y Jenna animan a Malia y Sasha a continuar su propio camino, con la experiencia de lo vivido, pero sin dejar que la sombra de sus padres les determine.

A continuación se puede leer toda la carta traducida.

"Malia y Sasha, hace ocho años, un frío día de noviembre, os saludamos en los escalones de la Casa Blanca. Vimos la luz en vuestros ojos al mirar el nuevo hogar. Dejamos nuestros trabajos en Baltimore y Nueva York para viajar a Washington y mostraros todo: para enseñaros el dormitorio Lincoln, las habitaciones que una vez fueron nuestras, para presentaros a todas las personas - el floristero, el jardinero y los mayordomos - que dedican su vida para convertir esta histórica casa en un hogar. Las cuatro paseamos por los majestuosos vestíbulos de la casa a la que no teníais más remedio que mudaros. Cuando os deslizasteis por la barandilla del solarium, tal y como hicimos nosotras con ocho años y otra vez con 20, vuestra diversión y risas nos contagiaron. 

En ocho años habéis hecho mucho. Habéis visto mucho. Habéis estado a las puertas de la celda donde Nelson Mandela estuvo preso durante décadas, con los brazos alrededor de vuestro padre. Habéis viajado a Liberia y Marruecos con vuestra madre para hablar con las chicas sobre la importancia de la educación - niñas que se ven reflejadas en vosotras y en vuestros padres y que ven en quién se pueden convertir si continúan estudiando y aprendiendo -. Habéis acudido a cenas de estado, caminado por parques nacionales, conocido a líderes internacionales y reído de las bromas de vuestro padre durante la cena de Acción de Gracias. Todo mientras eráis niñas, acudiendo a la escuela y haciendo amigos. Os hemos visto pasar de niñas a jóvenes mujeres. 

"Explorad vuestras pasiones, aprended quiénes sois y cometed errores, lo tenéis permitido"

Ahora pertenecéis a otro club, el de las Primeras Niñas, una posición que no habéis buscado y sobre la que no tenéis guías, pero tenéis mucho que esperar. Vosotras escribiréis la historia de vuestras vidas, más allá de la sombra de vuestros padres y con la experiencia de estos ocho años. No olvidéis nunca a las personas tan maravillosas que han trabajado en la Casa Blanca. La primera en recibirnos a nosotras cuando teníamos siete años, el día de la llegada de nuestros abuelos, fue Nancy, la florista de la Casa Blanca. Ella nos ayudó a hacer ramos de colores con flores para nuestros abuelos. 20 años después, Nancy hizo las flores para la boda de Jenna. Valorad a vuestra propia Nancy.  

También mantenemos el contacto con nuestro servicio secreto. Ellos fueron una parte muy importante en nuestro crecimiento: estaban ahí en las primeras citas y también en nuestra boda y luna de miel. Sabemos que no siempre fue fácil - tanto nosotras como vosotras éramos adolescentes arrastradas por hombres en mochilas, pero ellos arriesgaron sus vidas para protegernos. 

Disfrutad la universidad. Como la mayoría del mundo sabe, nosotras lo hicimos. No vais a tener el peso del mundo en vuestras espaldas más. Explorad vuestras pasiones, aprended quiénes sois, cometed errores - lo tenéis permitido-. Continuad rodeándoos de amigos fieles que os conocen, os quieren y os protegen. Aquellos que os juzgan no os quieren y sus voces no deben importaros. Son vuestros corazones los que importan. 

Tomad todo lo que habéis visto, las personas que habéis conocido, las lecciones que habéis aprendido y dejad que os ayude y os guíe para cambios positivos, no tenemos dudas de que así lo haréis.  

Viajar con nuestros padres nos enseñó más que cualquier clase, nos abrió los ojos ante otras personas, así como a nuevas culturas e ideas. Conocimos a obreros de una fábrica en Michigan, maestros en California, médicos que curaba a las personas en la frontera de Birmania, niños en las calles de Kampala para ver al presidente de Estados Unidos y niños con VIH esperando para conseguir los antivirales que salvarían sus vidas. Una niña llevaba un vestido que le hacía parecer muy joven, pero no era una niña, era pequeña porque estaba enferma. Su madre admitió que probablemente los medicamentos no funcionarían en ella, pero que sí servirían para curar a sus otros hijos. Después de conocer a esta chica, Barbara volvió al colegio y cambió su carrera y su camino. 

Habéis vivido bajo la increíble presión de la Casa Blanca. Habéis oído fuertes críticas a vuestros padres por parte de gente que nunca los ha conocido.  Habéis estado ahí cuando vuestros padres han sido reducidos a titulares. Vuestros padres, que os pusieron como prioridad y no solo os mostraron el mundo, sino os trajeron a él. Como siempre, ellos estarán apoyándoos al comenzar el próximo capítulo. Y nosotras también".


* Barbara Bush es cofundadora y CEO de Global Health Corps y Jenna Bush es is a co-founder and the CEO of Global Health Corps. Jenna Bush Hager es corresponsal en el programa Today.