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Catástrofe civil en la batalla contra el Estado Islámico en Mosul

Un informe de Amnistía Internacional documenta las violaciones de derecho internacional cometidas por el Estado Islámico y por la coalición dirigida por EE.UU y las fuerzas iraquíes en la lucha por el control de la zona. El estudio destaca que el Estado Islámico empleó a civiles como escudos humanos y que la coalición utilizó armas explosivas muy potentes en áreas densamente pobladas 

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Personas corren asustadas después de que un ataque aéreo de la coalición alcance las posiciones del Estado Islámico en Mosul, en noviembre de 2016 REUTERS/Goran Tomasevic/Fotografía de archivo

El informe "A cualquier precio: La catástrofe civil en el oeste de Mosul, Irak", de Amnistía Internacional, revela el sufrimiento de la población civil del oeste de Mosul, atrapada en medio de la batalla por el control de la zona. El equipo de investigación de Amnistía Internacional documentó 45 ataques atribuidos a las fuerzas gubernamentales o a la coalición internacional (dirigida por EEUU) entre enero y mayo de 2017, que mataron al menos a 426 civiles e hirieron a más de 100. 

Los investigadores de la organización han constatado que el Estado Islámico (EI) trasladaba civiles de las localidades próximas hasta la zona de combate al oeste de Mosul, donde los retenía para utilizarlos como escudos humanos. Al mismo tiempo, Amnistía Internacional denuncia que las fuerzas iraquíes y la coalición internacional (dirigida por Estados Unidos) no emplearon las medidas necesarias para mitigar el daño a los civiles y llevaron a cabo ataques en condiciones ilícitas. 

“La magnitud y gravedad de la pérdida de vidas civiles que se ha producido en la operación de reconquista de Mosul deben reconocerse públicamente y de inmediato en los niveles superiores de los gobiernos de Irak y los Estados que forman parte de la coalición dirigida por Estados Unidos”, ha manifestado Lynn Maalouf, directora de Investigación de Amnistía Internacional para Oriente Medio.

La organización ha llamado al establecimiento de una comisión independiente que investigue las posibles violaciones de derecho internacional, algunas de los cuales podrían constituir crímenes de guerra.

“Los horrores que la población de Mosul ha visto y el desprecio por la vida humana de que han dado muestra todas las partes en el conflicto no deben quedar impunes", ha reclamado Maalouf. "Han sido aniquiladas familias enteras, muchas de las cuales yacen todavía bajo los escombros. La población de Mosul merece saber, de boca de su gobierno, que habrá justicia y reparación, para abordar debidamente así los horrorosos efectos de esta operación", ha subrayado la directora.

Personas desplazadas que huyen de los militantes del Estado Islámico cruzan el puente del barrio de Al-Muthanna en Mosul REUTERS/Ahmed Saad/File photo

Desplazamientos forzados y uso de escudos humanos

El Estado Islámico comenzó en octubre de 2016 una campaña de desplazamientos forzosos de civiles hacia las zonas que continuaban bajo su control. Su propósito era defenderse de la ofensiva exterior usando a estas familias como escudos humanos. 

“[Los miembros del Estado Islámico] te decían que tenías que marcharte o te mataban. Nos trajeron para utilizarnos como escudos humanos. Nos trajeron para ponernos entre ellos y los misiles", explicó a Amnistía Internacional “Abu Haidar”, habitante del pueblo de Tel Arbeed obligado por el Estado Islámico a mudarse a Mosul.

Para evitar que intentasen huir, el Estado Islámico soldaba las puertas de sus casas, colocaba explosivos en las salidas. EI ejecutaba sumariamente a cuantos trataban de escapar, para infundir miedo al resto. Muchos civiles esperaban a que los combates estuviesen en su punto álgido para cruzar el frente y llegar al amparo de las fuerzas del Gobierno iraquí. 

“No teníamos opción. Si te quedabas, morías en tu casa a causa de los combates. Si intentabas escapar, te atrapaban, te mataban y colgaban tu cadáver de un poste eléctrico como advertencia. A cuatro vecinos nuestros, los atraparon al intentar escapar, y vi colgarlos del poste eléctrico. Los dejaron días allí colgados. Colgaron a entre 15 y 50 personas de los postes", relató “Hasan”, habitante de Mosul, a los investigadores de la organización.

Un miembro de las fuerzas iraquíes levanta una bandera del Estado Islámico sobre un edificio destruido en la batalla en Mosul REUTERS/Thaier Al-Sudani

Ataques "indiscriminados, desproporcionados e ilícitos”

Las fuerzas iraquíes y la coalición dirigida por Estados Unidos no aplicaron las precauciones exigidas por el derecho internacional para atenuar el impacto de los conflictos bélicos en la población civil. Pese a la presencia de numerosos ciudadanos y desplazados en su zona de operaciones, el ejército iraquí y la coalición utilizaron armas explosivas poco precisas, con efectos en una amplia superficie.

“El uso de personas como escudos humanos por parte del EI no exime en absoluto a las fuerzas partidarias del gobierno de la obligación jurídica de proteger a la población civil. Los encargados de planear las operaciones militares debían haber puesto especial cuidado al determinar el modo de utilizar las armas para garantizar que los ataques no eran ilícitos”, ha afirmado Lynn Maalouf.

El uso de armas excesivamente potentes y la ausencia de las debidas precauciones provocaron pérdidas innecesarias de vidas civiles

El informe de Amnistía Internacional relata numerosos casos en los que los ataques iraquís y estadounidenses no alcanzaron los objetivos militares previstos y, en su lugar, causaron muertes y daños físicos y materiales en la población civil. Incluso en los casos en que los objetivos militares fueron conseguidos, el uso de armas excesivamente potentes y la ausencia de las debidas precauciones provocaron pérdidas innecesarias de vidas civiles, señala la organización.

“Los ataques iban dirigidos contra los francotiradores del Estado Islámico. Un ataque destruyó una casa de dos pisos entera. Bombardearon de noche y de día. Alcanzaron muchas casas. Daban en una casa y destruían también las dos casas de los lados. Mataron a muchísima gente", describió Mohamed, vecino de Al Tenak, barrio del oeste de Mosul,a Amnistía Internacional.

“Los Estados que participan en esta batalla no deben centrarse sólo en su aspecto militar, sino que tienen también que desplegar conjuntamente los recursos necesarios para aliviar el sufrimiento increíble de la población civil atrapada en medio del conflicto y sometida a abusos por el Estado Islámico”, ha añadido Lynn Maalouf.