Publicado: 15.06.2014 11:45 |Actualizado: 15.06.2014 11:45

Caza a los políticos chinos que mandan a sus familias al extranjero

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Muchos altos cargos chinos intentan llevarlo en secreto, pero se sabe que son millares, quizá más, los que han mandado a su esposa e hijos a vivir al extranjero, una costumbre que la ciudadanía y el Gobierno central ve con cada vez peores ojos y que Pekín ha comenzado a perseguir. Los chinos los llaman "luoguan", que traducido literalmente significa "oficiales desnudos", y ejercen una práctica muy impopular para las masas y peligrosa para el prestigio del Partido: En público defienden las ventajas del régimen frente a los males de Occidente, pero prefieren que su familia "sufra" el capitalismo de Estados Unidos o Europa.

El fenómeno, al parecer, está especialmente extendido en la provincia de Cantón, vecina a Hong Kong y una de las regiones más prósperas del país, en la que ha comenzado una campaña de las autoridades contra estos políticos que pasan la mayor parte del año "de Rodríguez". Ha sido en esa provincia donde el pasado mes de mayo se produjo la primera sanción abiertamente dirigida contra un "oficial desnudo". La sufrió el número dos del Partido Comunista en la capital provincial, Fang Xuan, quien fue jubilado cinco meses antes de cumplir los 60 años, la edad habitual de retiro para los oficiales, por el mero hecho de tener a su familia en el exterior.

Días después las autoridades provinciales anunciaron que cerca de 900 altos cargos cantoneses han sido también sancionados por la misma práctica, con castigos que van desde el traslado de departamento a la degradación de cargo o jubilaciones anticipadas. La campaña en Cantón parece ajustarse a los deseos del Gobierno central, que en los últimos dos años ha intentado mejorar su imagen con investigaciones a decenas de cargos acusados de corrupción y medidas de austeridad en los gastos de sus líderes (desde banquetes a viajes o regalos).

A nivel nacional, a principios de este año se dictó una normativa que deja fuera de los canales de promoción interna del Partido Comunista a estos controvertidos altos cargos "desnudos". Los "luoguan" dan una imagen antipatriótica en un régimen que desde la llegada de Xi Jinping a la presidencia, en 2013, ha usado el nacionalismo como una de sus principales bases ideológicas, pero además son un riesgo para las arcas públicas, pues no son pocos los que usan a su familia en el exterior para evadir capitales.

Según cifras del Ministerio de Comercio, entre 1978 y 2003 unos 4.000 altos cargos corruptos salieron del país y se llevaron 50.000 millones de dólares: Muchos de ellos enviaron primero a su familia al exterior, como primer paso en la huida, y les mandaron remesas con altas cantidades de dinero ilegalmente obtenido. En todo caso, hay cierto debate entre los que piensan que estos cargos deben ser castigados y quienes opinan que es injusto cargar contra un político por hacer lo que muchos ciudadanos chinos desearían hacer, sobre todo aquellos con posibles.

Las encuestas nacionales señalan, por ejemplo, que el 85 por ciento de los millonarios chinos han enviado o desean enviar a sus hijos a estudiar a universidades prestigiosas de Occidente. También han sido muchos los líderes estatales que a lo largo de los años han llevado a sus hijos a otros países, empezando con la hija del actual presidente, Xi Mingze, quien estudia en la estadounidense universidad de Harvard, aunque usa un seudónimo para preservar su intimidad. También es famoso el caso de Bo Guagua, el hijo del caído líder Bo Xilai, condenado el pasado año a cadena perpetua en el mayor escándalo político vivido en décadas en el país.

Guagua ha pasado su juventud en Oxford, Harvard y la Universidad de Columbia, donde también trata de pasar lo más desapercibido posible después de que su padre fuera condenado a prisión de por vida y su madre a muerte, por asesinar a un empresario británico.