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El centro islámico en la zona cero sigue adelante sin cambios

Los responsables del proyecto contradicen al pastor de Florida y rechazan una oferta de Donald Trump

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Los responsables del proyecto de levantar un centro islámico cerca de la zona cero de Nueva York insistieron reiteradamente en que no piensan cambiar sus planes, por lo que rechazaron la oferta de Donald Trump y contradijeron al pastor de Florida que anunció ese supuesto cambio de opinión.

'Me alegro de que el pastor Jones haya decidido no quemar ningún Corán. De todas formas, yo no he hablado con el Pastor Jones o con el imán Musri. Estoy sorprendido por su anuncio', aseguró hoy el imán Feisal Abdul Rauf en un breve comunicado remitido a la cadena de televisión CNN.

Este hombre es el máximo responsable de la Iniciativa Córdoba, la organización que pretende crear una mezquita dentro del centro comunitario islámico bautizado como Park51 que aún no se ha empezado a construir, pero que está proyectado levantarse dos manzanas al norte de la zona cero, ocupada hasta hace nueve años por las Torres Gemelas.

En su escrito añade: 'No vamos a jugar con nuestra religión ni con ninguna otra. Tampoco vamos a hacer trueques. Estamos aquí para tender nuestras manos a la construcción de la paz y a la armonía'.

Fuentes de la Iniciativa Córdoba confirmaron también que el imán 'jamás' ha hablado con Jones y que 'la asociación no tiene noticia de que haya habido ni acuerdo ni negociación de ningún tipo en ese aspecto' que pudieran incluir el traslado del proyecto a otro lugar.

'Todo nos suena como una falsedad'

'Todo nos suena como una falsedad. Ahora mismo podemos decir que el imán se mantiene fiel a las declaraciones que realizó el miércoles', indicaron las mismas fuentes en referencia a la determinación que mostró públicamente Rauf durante una entrevista televisiva para continuar adelante con el proyecto si no se quiere mandar el mensaje de que en EEUU se ataca al Islám.

Igualmente, los promotores del Park51 se apresuraron enseguida a negar en su cuenta de Twitter que se haya acordado cambiar el lugar del centro y aseguraron que 'el proyecto sigue adelante tal y como se había planeado'.

'Lo que informan los medios de comunicación es falso', subrayaron los responsables de un proyecto que, además de una mezquita y oratorios para cristianos y judíos, contendrá un centro comunitario con piscina, salas de exposiciones y aulas educativas, un restaurante y una escuela culinaria, así como un espacio en memoria de las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Por si faltara algo más que pudiera incrementar la polémica, este jueves el multimillonario Donald Trump decidió interceder y anunció una oferta para comprar el terreno donde está prevista la construcción del centro islámico para frustrar el proyecto.

'Hago esta ofertaporque acabará con una situación muy seria y altamente conflictiva'

'Hago esta oferta como residente de Nueva York y como ciudadano de Estados Unidos, no porque crea que la ubicación es un lugar espectacular (porque no lo es), sino porque acabará con una situación muy seria, incendiaria y altamente conflictiva que, en mi opinión, sólo está llamada a empeorar', aseguró hoy Trump en un escrito remitido a uno de los promotores del proyecto.

En su escrito, el conocido magnate asegura que la oferta, que de momento ha sido rechazada, supera en un 25% el precio que pretendían pagar los promotores del centro islámico y supedita su propuesta a la promesa por su parte de que el nuevo emplazamiento esté al menos cinco bloques de la 'zona cero'.

Entre tanto, las marchas convocadas a favor y en contra de la construcción del centro islámico siguen adelante tal y como estaban previstas, por lo que Nueva York será el escenario donde se evidenciará claramente la fractura que vive la sociedad estadounidense debido a este proyecto.

Horas después de que el sábado se recuerde donde se levantaban las Torres Gemelas a las casi 2.800 víctimas mortales que dejaron los atentados terroristas del 11-S, se encontrarán en la calle, de un lado, quienes consideran que la construcción del centro es una falta de respeto a los fallecidos y, de otro, quienes lo ven como algo normal en un estado laico y basado en la libertad de credo.