Publicado: 03.08.2014 10:01 |Actualizado: 03.08.2014 10:01

China cifra en 96 el número de muertos en el ataque terrorista con cuchillos del lunes

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Las autoridades chinas han confirmado que 96 personas murieron, incluidos 59 supuestos terroristas, y 13 resultaron heridas en el atentado el lunes ocurrido en la prefectura de Kashgar, de la conflictiva región noroccidental de Xinjiang. Pekín informó un día más tarde del ataque y entonces sólo precisó que había "docenas" de muertos y heridos, y hasta hoy no había concretado el número exacto.

Durante el atentado, la Policía disparó de muerte a 59 supuestos terroristas y detuvo a otros 215, mientras que 37 civiles fallecieron y 13 resultaron heridos, según confirmaron las autoridades locales a la agencia oficial de noticias Xinhua tras una reunión el sábado. Entre los civiles muertos, había 35 chinos de etnia han, la mayoritaria en China, y dos de etnia uigur, que profesan la religión musulmana. Pekín no ha dado más detalles de la identidad de los supuestos terroristas, si bien otras fuentes apuntan a que son uigures.

En cambio, representantes del Congreso Mundial Uigur confirmaron a Efe desde el exilio que creen que la cifra de uigures fallecidos puede superar el centenar y que las cifras de las autoridades no se ajustan a la realidad.

El lunes un grupo armado con cuchillos y hachas atacó una comisaría de policía y oficinas gubernamentales en la localidad de Elixku, y algunos de ellos se trasladaron posteriormente al municipio vecino de Huangdi, donde atacaron a civiles y destruyeron vehículos a su paso, según la versión oficial.

Los atacantes también bloquearon una vía principal para detener a los coches que pasaban, atacar a pasajeros indiscriminadamente y forzar a los ciudadanos a unirse al atentado, según la Policía. 31 automóviles fueron destruidos y seis fueron incendiados.

Tras el atentado, la Policía confiscó "grandes cuchillos, hachas y banderas terroristas con eslóganes llamando a la guerra santa". Según el Gobierno de Xi Jinping, el suceso fue "un ataque organizado y premeditado por terroristas de dentro y fuera de China".

Las autoridades identificaron que el cerebro de los ataques es Nuramat Sawut de la localidad de Elixku, quien posee "lazos estrechos" con la organización del Movimiento islámico del Turkestán Oriental (ETIM). Según la versión oficial, Sawut ha incitado al separatismo y al extremismo religioso a través de documentos de audio y de vídeo desde 2013. En este proceso, creó un grupo terrorista y se convirtió en su líder, asegura Pekín. Desde el inicio del mes del Ramadán -julio-, el grupo "ha organizado múltiples encuentros en áreas remotas, donde han planeado los ataques y preparado las herramientas para llevarlos a cabo", indica la fuente oficial.

Sin embargo, activistas han rechazado todas estas informaciones y han asegurado que los uigures protagonizaron una manifestación contra las restricciones impuestas por el Gobierno central a la celebración del final del mes sagrado del Ramadán, que este año ha estado envuelto en polémica en China debido a que las autoridades impidieron que funcionarios y niños en la región de Xinjiang cumplieran con el preceptivo ayuno.

Tras el suceso del lunes, la violencia continuó en la región con el asesinato del imán -cercano a Pekín- de la mezquita más importante de China, ubicada en Xinjiang. La Policía posteriormente disparó a muerte a nueve supuestos terroristas en una redada. Pekín culpa de estos episodios de violencia a grupos uigures asociados al yihadismo y que buscan la creación de un Turkestán Oriental independiente en Xinjiang, mientras que los uigures aluden a la represión de las autoridades y niegan que existan tales organizaciones terroristas.