Publicado: 16.08.2015 14:24 |Actualizado: 17.08.2015 13:48

China sigue sin explicar nada sobre Tianjin y cierra las web críticas con la gestión de la gran explosión

Ante la presión de los familiares de las víctimas y de los informaciones sobre posibles negligencias e irregularidades, el Tribunal Supremo del país anuncia la apertura de una investigación. Los equipos de rescate se afanan en limpiar las toneladas de los restos de cianuro de sodio, sustancia altamente tóxica, que quedan en el almacén destrozado 

Publicidad
Media: 1
Votos: 1
Comentarios:
Pequeño lago de un líquido indeterminado en la zona, todavía humeante, de las explosiones producidas el pasado miércoles en Tianjin. - REUTERS

Pequeño lago de un líquido indeterminado en la zona, todavía humeante, de las explosiones producidas el pasado miércoles en Tianjin. - REUTERS

PEKÍN.- Las autoridades chinas siguen sin dar explicaciones sobre la tragedia de Tianjin. Cuatro días después, aún no hay una declaración oficial sobre las explosiones del pasado miércoles, que, de momento, han dejado un balance de 112 muertos y 95 desaparecidos. Ni el Gobierno de Pekín ni la compañía propietaria del almacén donde se produjeron las deflagraciones, Ruihai International Logistics, han confirmado exactamente el contenido de los contenedores, en los que ahora se sabe que había toneladas de cianuro de sodio, una sustancia altamente tóxica, y se considera que también otros productos químicos peligrosos.

Es más, las autoridades del país se han empleado en acallar las voces críticas contra la gestión del suceso y han cerrado hasta medio centenar de páginas web por publicar "rumores" sobre las explosiones. Mediante un comunicado, el organismo de Administración del Ciberespacio de China (CAC) ha acusado a estas 50 webs de crear el pánico entre la población y de causar una "influencia negativa" al difundir información "sin verificar" .



Entre estos rumores se incluyen afirmaciones como que las explosiones han causado unos mil muertos, que las tiendas de Tianjin han sido saqueadas o que se producirá un cambio de Gobierno en la localidad. La CAC ha advertido de que adoptará una política de "tolerancia cero" ante este tipo de "actitudes".

Mientras tanto, los familiares de las víctimas siguen con sus demandas de saber qué provocó realmente las explosiones. De momento la única respuesta obtenida ha sido la del Tribunal Supremo del país, que ha anunciado este domingo la apertura de una investigación para determinar si hubo negligencias.

Protesta de residentes cercanos al almacén de Tianjin. - EFE

El anuncio llega después de que medios locales publicaran la hipótesis de que se hubieran cometido irregularidades, como que la compañía no disponía de la licencia para almacenar químicos peligrosos o que la terminal se hallaba más cerca de áreas residenciales de lo que permite la ley, entre otras. 

Hasta hoy, ningún miembro del gobierno local o de Ruihai International Logistics ha sido considerado responsable de lo ocurrido, entre otras informaciones que circulan por internet sobre posibles vínculos entre el dueño de la empresa y la alcaldía de Tianjin. El director de Ruihai y otros empleados fueron inicialmente puestos bajo disposición policial.

También este domingo se ha producido la visita del primer ministro chino, Li Keqiang, a la zona de las explosiones. Cuatro días después de la tragedia, la agencia oficial Xinhua publicó que el dirigente visitará a los bomberos (con más de 20 muertos y 95 desaparecidos en sus filas), a los equipos de rescate y a los heridos. Antes de Li, la visita de mayor rango gubernamental había sido la del ministro de Seguridad Pública, Guo Shengkun, quien se dirigió el jueves a la zona para dirigir las operaciones de emergencia.

La visita de Li llega mientras los equipos de rescate limpian centenares de toneladas de los restos de cianuro de sodio que quedan en el almacén destrozado. Tianjin Shi Luze, portavoz del comando militar de Pekín, ha asegurado en rueda de prensa que se han detectado "niveles seguros de gas perjudicial" cerca del epicentro. Añadió que los trabajadores utilizan peróxido de hidrógeno para neutralizar la toxicidad del cianuro, y que se están construyendo compartimentos para sellar los barriles dañados de este químico, mientras se desalojan los que están intactos.