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Chipre afronta una jornada clave para su supervivencia económica

Antes del Eurogrupo, el presidente chipriota Anastasiadis se reunirá con las autoridades de Bruselas, del BCE y del FMI. Un portavoz del Gobierno de Nicosia subraya que "las negociaciones están en un momento muy delicado"

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Las negociaciones entre Chipre y la troika (Banco Central Europeo, Comisión Europea y Fondo Monetario Internacional) se trasladan hoy a Bruselas, tras no lograr cerrarse anoche un acuerdo definitivo en Nicosia sobre la solución de la crisis. El presidente chipriota, el conservador Nikos Anastasiadis; el ministro de Economía, Mijalis Sarris; el líder en funciones del partido conservador gobernante, Averof Neofitu, y otros altos cargos del Gobierno y el Banco Central, se reunirán con representantes de la troika.

Antes del comienzo del encuentro extraordinario de los ministros  de Finanzas de la Eurozona, previsto para las seis de la tarde, el presidente chipriota celebrará una reunión conjunta con las autoridades de Bruselas, del BCE y del FMi. El líder chipriota llegó a la sede del Consejo Europeo sobre dos de la tarde procedente de Nicosia para reunirse con los presidentes del Consejo Europeo y de la Comisión Europea, Herman Van Rompuy y José Manuel Durao Barroso. Luego, Anastasiadis se reunirá con el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, y la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde.

Los ministros de Finanzas de la eurozona tomarán a las seis de la tarde el relevo para seguir negociando y afinando los elementos del plan de rescate, en lo que se espera unas intensas y largas discusiones ante la urgencia de cerrar un programa antes del lunes.

A pesar del ultimátum del lunes planteado por el Banco Central Europeo de cesar el lunes la financiación de urgencia a los bancos chipriotas, las negociaciones en la capital de Chipre se rompieron el sábado por la noche sin que hubiera resultados. 'Las negociaciones están en un momento muy delicado. La situación es muy difícil y los márgenes muy pequeños', afirmó en un comunicado el portavoz del Gobierno de Chipre, Jristos Stilianidis. 'La situación es muy difícil y las fechas límites son muy ajustadas', agregó. El tono del comunicado difería notablemente de anteriores expresiones de cauto optimismo durante unos días de intensas negociaciones entre los políticos chipriotas y responsables de la 'troika' de prestamistas internacionales - la UE, el BCE y el FMI.

Durante toda la jornada y hasta pasada la medianoche se habían celebrado reuniones entre la delegación de la troika, el Banco Central de Chipre, el Gobierno chipriota y los partidos políticos. Poniendo de manifiesto la gravedad de la situación, el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios de la UE, Olli Rehn, dijo que ahora ya 'solo quedan opciones difíciles' para la última víctima de la crisis de la eurozona.

Según filtraciones de una fuente cercana a la negociación, la troika y Chipre habrían llegado a un acuerdo para gravar al 20 % los depósitos superiores a 100.000 euros en el Banco de Chipre y al 4 % los depósitos de la misma cantidad en otras entidades. Sin embargo, según algunos medios, cuando todo indicaba que se estaba muy cerca de un acuerdo, surgieron nuevas exigencias del FMI. El objetivo de lo que se ha conocido como plan B es reunir los al menos 5.800 millones de euros que exige la troika a cambio del rescate de 10.000 millones de euros, pero sin comprometer la estabilidad de la deuda, un factor en el que insiste sobre todo el FMI. De acuerdo a estas informaciones, el FMI pidió que el Banco de Chipre asumiese la deuda del Laiki Bank, cuya división en un banco bueno y uno malo se acordó el viernes, con el BCE.