Público
Público

Hasta cinco mil yihadistas chinos combaten en Siria

Un informe oficial israelí aborda la presencia en Siria de millares de uigures, una minoría musulmana oriunda de China occidental, que combaten al gobierno de Damasco enrolados en las organizaciones yihadistas más radicales. Pekín teme que estos combatientes regresen a China y operen en este país con el conocimiento militar que están adquiriendo en Siria.

Publicidad
Media: 3.75
Votos: 8
Comentarios:

Milicianos del Daesh

Un informe interno del ministerio de Asuntos Exteriores de Israel revela que millares de ciudadanos chinos de religión musulmana están combatiendo en la actualidad en Siria al lado de las organizaciones yihadistas del Frente para la Conquista del Levante (antes el Frente al Nusra de Al Qaeda) y el Estado Islámico.

El informe, que ha sido elaborado con la asistencia de Aman, los servicios de la inteligencia militar israelí, y también con la ayuda del Mosad, los servicios de inteligencia para el exterior, corrobora las informaciones sueltas que han ido apareciendo en la prensa desde 2013, cuando se agravó la guerra civil en Siria.

En 2013 el Partido Islámico del Turkistán, que lucha por la separación de los uigures de China, ya distribuyó videos de combatientes uigures luchando contra el gobierno de Damasco al lado de las principales formaciones yihadistas y takfiris, es decir grupos que también combaten a musulmanes a quienes ellos no consideran musulmanes.

La minoría uigur vive en la provincia de Xinjiang, al oeste de China, y en otras repúblicas de la antigua Unión Soviética en Asia Central, y está integrada por unos 21 millones de personas de religión suní y de lengua uigura, que está relacionada con el turco. Este vínculo étnico ha hecho que numerosos disidentes uigures hayan sido acogidos en Turquía.

En Turquía residen en la actualidad decenas de millares de uigures que en su mayor parte han cruzado la frontera con Paquistán y han emigrado posteriormente a Turquía. Una parte de ellos han entrado en Siria para enrolarse en las organizaciones yihadistas. Se da la circunstancia de que en algunos casos los yihadistas uigures han entrado en Siria acompañados de sus familias y se han asentado en pueblos de este país.

Naturalmente, la presencia de yihadistas chinos en Siria es un tema que desde hace años está causando honda preocupación en Pekín. Las autoridades chinas temen que esos yihadistas en algún momento regresen a la provincia de Xinjiang y aprovechen los conocimientos militares que han adquirido en Siria para combatir a las fuerzas de seguridad chinas.

El informe del ministerio de Exteriores israelí trasciende poco después de que el presidente Bashar al Asad haya confirmado que las autoridades de Damasco están colaborando con las autoridades chinas para combatir a los uigures que operan como yihadistas.

El mencionado informe, del que se ha hecho eco el Yediot Ahronot, dice que Pekín se está esforzando para impedir que los uigures salgan de China y se sumen a la guerra en Siria, aunque es algo que no puede evitar completamente.

Se estima que el número de uigures que residen actualmente en Turquía, decenas de millares, se ha incrementado significativamente en los últimos años.El informe israelí estima que actualmente unos 3.000 uigures combaten en las filas de Frente para la Conquista del Levante (antigua Al Qaeda) y varios centenares están enrolados en las filas del Estado Islámico.

China, por su parte, cree que el total de uigures que combaten en Siria ronda los 5.000, aunque no precisa el número de familias asentadas en ese país.El informe indica que China tiene un gran interés en recabar todo tipo de información sobre los uigures que combaten en Siria y de vigilar sus actividades de cerca.

Pekín, añade el informe, "preferiría liquidarlos en suelo sirio para evitar su regreso" a China, donde los yihadistas se convertirían en un problema mucho más grave para las autoridades de Pekín.

La actitud de Turquía para con los uigures no es muy distinta de la que Ankara aplica para las restantes minorías vinculadas con los turcos que hay en Asia Central.

Sin embargo, el informe señala que esa actitud ha creado tensiones entre Ankara y Pekín ya que en Pekín se considera que los turcos apoyan a los sectores uigures separatistas de Xinjiang.