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La coalición sin remordimientos

Bush, Blair y Aznar han seguido convencidos a lo largo de los años de la conveniencia de invadir Irak

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Siete años y medio después de que las bombas comenzaran a caer sobre Irak, los tres presidentes que se reunieron en las Azores para preparar el anuncio de la guerra, han seguido defendiendo aquella decisión.

El último de ellos fue Tony Blair, que durante su comparecencia ante la comisión que investiga la participación de Reino Unido en Irak, afirmó no tener ningún tipo de 'remordimiento'.

El ex primer ministro británico volvió a repetir que 'derrocar a Sadam era una acción necesaria' y aseguró que seguía creyendo que el dictador iraquí escondía armas de destrucción masiva.

En esa misma comparecencia reconoció que prometió a Bush que estaría a su lado 'fuera cual fuera la manera de actuar contra Sadam'.

Siempre que se pregunta por el tema defiende a capa y espada la guerra en la que decidió participar sin consultar al Parlamento. En Marzo de 2008, justo cuando se cumplían cinco años de guerra, el ex presidente del Gobierno aseguró que 'volvería a actuar de la misma manera en Irak'.

En una entrevista con el Radio 4 de la BBC , Aznar defendió la invasión por los logros que se han hecho en la democracia iraquí: 'La gente puede participar en elecciones, hablar libremente. Hay libertad en el país y existe la posibilidad de establecer una democracia'.

'El mundo está mejor sin Sadam Husein y sin los talibanes', añadió. 

El ex presidente de EEUU, máximo exponente de la invasión de Irak en marzo de 2003, tampoco ha dado muestras de arrepentimiento. Quizá sí que lamenta que los informes de inteligencia que aseguraban que Sadam tenía armas de destrucción masiva fueran falsos. 

Aunque también en marzo de 2008, en el quinto aniversario de la guerra, dijo sin pudores que 'la guerra de Irak es justa, noble y necesaria'.

'Entiendo que haya habido un debate sobre si valió la pena luchar, si vale la pena ganar y si podemos ganar. Para mí, la respuesta es muy clara: derrocar a Sadam Husein fue la decisión acertada, y en esta lucha América puede y debe ganar”.