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La colaboración de España con la NSA se centró en Malí, Afganistán y en operaciones contra yihadistas

Los servicios de Inteligencia españoles mantienen desde hace tiempo programas para compartir datos telefónicos con EEUU con fines antiterroristas. Sin embargo, los documentos filtrados por Snowden revelan que la NSA también puede r

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La colaboración del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) con la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) estadounidense en el espionaje de llamadas telefónicas se limitó a escenarios de operaciones en Malí, Afganistán y algunas operaciones internacionales contra grupos yihadistas, según informa el The Wall Street Journal, que cita a un 'responsable español'.

Esta precisión se produce después de que este martes el director de la NSA, Keith Alexander, asegurara que las informaciones sobre la supuesta captación de millones de llamadas en Europa son 'completamente falsas' y aclarara que estos datos corresponden a agencias de Inteligencia extranjeras y a comunicaciones realizadas, en su mayoría, fuera de Europa. 'No es información de ciudadanos europeos que hayamos recogido nosotros', aseguró ante la comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes. 'Representa información que nosotros y nuestros aliados de la OTAN hemos recopilado para defender nuestros países y apoyar las operaciones militares', aclaró.

Los servicios secretos de Francia y España comparten desde hace tiempo millones de datos de llamadas telefónicas con EEUU Según funcionarios actuales y antiguos conocedores del asunto citados por The Washington Post, los servicios de Inteligencia de Francia y España mantienen desde hace tiempo programas para compartir millones de datos de llamadas telefónicas con Estados Unidos con fines antiterroristas y de defensa. De acuerdo con un alto cargo de la Administración de Barack Obama, en el caso francés no se trata del contenido de las llamadas sino 'metadatos' que los servicios de Inteligencia recaban 'y nos los entregan'.

La información se centra en Afganistán y 'otros lugares fuera de Francia', según el responsable español citado por The Wall Street Journal, que ha precisado que en el caso de España también existe un acuerdo similar y el CNI comparte información recabada fuera del país con su contraparte norteamericana.

Así las cosas, según un alto funcionario estadounidense, el hecho de que el Gobierno francés no haya desmentido la información publicada la semana pasada por Le Monde, en la que se aseguraba que la NSA había recabado información sobre más de 70 millones de llamadas en algo menos de un mes, ha irritado a Washington, que se ha planteado responder. 'Hemos lidiado con cómo corregir una historia que es errónea sobre operaciones clasificadas, particularmente operaciones que no son nuestras', ha explicado el alto cargo. La situación con Francia 'es muy delicada diplomáticamente', ha admitido, al tiempo que ha remitido al Gobierno galo para 'preguntarles por qué no explicaron esto' cuando aparecieron las primeras informaciones en los medios.

EEUU es capaz de extraer esa información de cualquier país sin contar con la colaboración de sus servicios secretos

Sin embargo, los documentos filtrados por el exagente de la CIA Edward Snowden revelan que la NSA también puede recopilar los metadatos de comunicaciones de cualquier país sin precisar de colaboración nacional. Uno de esos informes, publicado en El Mundo por el periodista Glenn Greenwald, confidente de Snowden, subraya que la NSA tiene la capacidad 'de extraer información de Metadat de DNI (internet) y DNR (telefónica) y crear una imagen en tiempo real (...) La herramienta permite a los usuarios [de la NSA] seleccionar un país en el mapa, ver el volumen de Metadat y seleccionar los detalles sobre la recolección contra cada país'.

Por tanto, según ese documento titulado Boundless informant sobre los detalles del software empleado para espiar las comunicaciones, EEUU es plenamente capaz de extraer esa información de cualquier país sin contar con la colaboración de sus servicios secretos nacionales, como pretenden las declaraciones de los responsables del espionaje estadounidense y la creciente campaña de los medios de comunicación norteamericanos.