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Colombia militariza aún más la frontera con Venezuela

Bogotá anuncia la construcción de una nueva base para mil soldados en la costa. Hugo Chávez denuncia la "agresión" y ordena a sus tropas que derriben aviones no tripulados colombianos

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La península de la Guajira, tierra de fronteras y de indios wayús, sí tuvo a alguien que escribió sobre ella: Gabriel García Márquez. Ahora, a punto de entrar la segunda década del siglo XXI, los militares amenazan con tomar sus desiertos y montañas para escribir en ellos renglones torcidos.

El Ejército colombiano ha anunciado la puesta en marcha de un proyecto para ampliar un pequeño destacamento en ese territorio, bañado por el Caribe, el más septentrional de Sudamérica. El objetivo es construir una base militar que albergue a entre 800 y 1.000 efectivos.

'Es una vieja aspiración de las Fuerzas Militares tener presencia digna y suficiente aquí', enfatizó Gabriel Silva, ministro colombiano de Defensa. El anuncio es otra escalada en la creciente tensión belicista entre Colombia y Venezuela.

El presidente venezolano Hugo Chávez no tardó mucho en responder y fue contundente. Y así fue: 'Nuestra respuesta será demoledora. No estamos desarmados, Colombia se ha declarado enemiga de Venezuela', dijo el líder bolivariano en su programa de televisión Aló, presidente . 'Ellos están preparando una agresión. Créanme, señores burgueses de Colombia, que nosotros estamos preparados y se van a arrepentir'.

El presidente venezolano aprovechó la ocasión para denunciar que 'aviones no tripulados, pequeños, operados desde Colombia con tecnología estadounidense y que podrían incluso cargar bombas' han violado el espacio aéreo venezolano. 'Hace unos días, en la noche, uno de estos aviones penetró hasta Fuerte Mara (cercano a la frontera). Ahí le vieron diversos soldados', añadió. 'Avioncito de esos que aparezca, ¡túmbelo!', ordenó Chávez a sus tropas.

El ministro de Defensa critica la compra de armas rusas de Chávez

El tablero militar de la zona fronteriza contará así con una nueva base militar en el futuro. Pero Colombia ya ha reforzado la frontera con otros dos destacamentos aéreos, uno para la misma Guajira y otro en Arauca. 'Hemos recibido equipos estratégicos y aeronaves para la defensa y la seguridad de la patria, con los cuales estamos mejorando la capacidad de reacción', añadió el general colombiano, Óscar González. En total, seis unidades aéreas (las dos de la frontera y las otras para las siete bases donde se instalarán las tropas de EEUU) y una de operaciones especiales.

El ministro colombiano de Defensa se adelantó a las palabras de Chávez en una entrevista concedida al diario El Tiempo de Bogotá. 'No se trata de prepararse para una agresión, se trata de prepararse para evitarla. Y quiero insistir en eso: nos estamos preparando para evitar una agresión', enfatizó Silva. El ministro descalificó la carrera armamentista de su vecino y le puso cifras: 6.200 millones de dólares en armas rusas, incluyendo el sistema de misiles antiaéreos S-300, 24 cazas Sukhoi y 92 tanques T-72.

'No se trata de preparar una agresión', dice el Gobierno de Uribe

La escalada de violencia verbal entre Venezuela y Colombia comenzó en julio, al conocerse el acuerdo entre Bogotá y Washington, por el que las tropas de EEUU utilizarán siete bases colombianas. Chávez ha aumentado en la última semana su lista de enemigos, incluyendo a Holanda y Panamá. 'Estoy acusando al Reino de los Países Bajos de estar preparando, junto al imperio yanqui, una agresión contra Venezuela', señaló. Según el mandatario bolivariano, los holandeses han permitido la instalación de equipos militares en las islas caribeñas de Aruba y Curazao, muy cercanas a Venezuela.

El Gobierno de Amsterdam convocó de inmediato al embajador venezolano y calificó de 'infundadas' las palabras de Chávez. 'EEUU sólo utiliza aeropuertos civiles en las islas, aviones no armados para la lucha contra el narcotráfico', señaló el portavoz del Ministerio de Exteriores neerlandés en un comunicado.

El Gobierno de Panamá, cuyo nuevo presidente, Ricardo Martinelli, es el aliado más cercano a Washington en Centroamérica, también rechazó ser una amenaza.