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Colonos judíos incendian olivos y cultivos palestinos

La Policía israelí derribó un enclave salvaje en Cisjordania

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La violencia de los colonos judíos volvió a dirigirse este lunes contra los palestinos en el norte de Cisjordania, en represalia por el desmantelamiento realizado por la Policía israelí de algunas casas prefabricadas y contenedores que habían levantado en sus enclaves salvajes.

No se sabe de quién partió la decisión de desmantelar varias estructuras de tres pequeños enclaves del sur de Nablús Adei Ad, Nofei Yarden y Mitzpe Danny, puesto que el ministro de Defensa, Ehud Barak, se encuentra de vacaciones fuera de Israel. En cualquier caso, la decisión no agradó a los colonos, que una vez más decidieron tomarse la venganza por su mano.

Pero los colonos optaron por no agredir a los soldados ni a la Policía. En su lugar, prendieron fuego a más de 1.500 olivos y campos de cultivo cerca del asentamiento de Yetshar,al sur de Nablús, según testigos palestinos. Gasan Daglas, un funcionario del Ayuntamiento de Nablús, dijo que una decena de colonos montados a caballo y con antorchas provocaron los incendios.

Los soldados llegaron más tarde y trataron de contener a los colonos que fueron a Hawara, deteniendo a algunos de ellos. Los judíos habían bloqueado la carretera y arrojaron piedras contra los vehículos palestinos que circulaban por allí. Al menos dos civiles resultaron heridos leves.

A diferencia de los asentamientos más grandes, los pequeños se han establecido sin contar con el permiso previo del Ejército. Los colonos confían en que más adelante el Ministerio de Defensa les otorgue la autorización oficial.

Se ha convertido en una costumbre que cuando se desmantela alguna caravana de esos enclaves, algo que no ocurre muy a menudo, los colonos reaccionen inmediatamente atacando a los palestinos que encuentran en su camino. Los colonos viajan desde los asentamientos hasta los pueblos árabes y asaltan a los palestinos o sus propiedades.

Entre las represalias habituales que adoptan, figura el incendio de los campos y árboles, el envenenamiento de pozos de agua y de ganado, dar palizas a los palestinos, talar sus árboles frutales o impedirles llegar a los campos para trabajarlos o recoger su fruto.

Los colonos creen que en una espiral de violencia y confusión salen ganando, de ahí que continuamente estén provocando a los palestinos, incluso cuando son los soldados o los policías los que actúan para desmantelar los enclaves ilegales.

En las últimas semanas, el Ejército ha comenzado a desmantelar ciertos asentamientos a consecuencia de la presión de Estados Unidos, pero hay decenas de enclaves por toda Cisjordania habitados por un número relativamente pequeño de colonos.

El perfil de este colono es el de un hombre o una mujer muy jóvenes y religiosos, con ideas políticas radicales.