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Comicios Elecciones en Egipto: vía libre para el segundo mandato de Al Sisi

Si no ocurre algo inesperado, a finales de marzo Abdel Fattah al Sisi ganará las elecciones presidenciales egipcias. Aunque el actual presidente se ha deshecho de los rivales que le amenazaban en las urnas, en el país crecen los rumores de que el descontento de los militares podría abortar su segundo mandato.

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Seguidores de Abdel Fattah al-Sisi junto a un cartel del mismo. / REUTERS

El primer mandato de Abdel Fattah al Sisi ha sido un fiasco. En esto están de acuerdo la mayoría de los egipcios y de los no egipcios. Durante los pasados cuatro años, la situación económica del país se ha deteriorado a unos niveles que carecen de precedentes, a pesar de la generosa ayuda de los países del Golfo. La libertad se ha limitado y la economía está en pleno hundimiento, estimándose una inflación del 30 por ciento. 

Las elecciones presidenciales que tendrán lugar a finales de marzo parecen un juego de manos de trilero aficionado. Al Sisi será reelegido sin ninguna duda para un segundo mandato de cuatro años (el último, si no se cambia el sistema), a pesar de que su presidencia ha fracasado en todos los frentes, tanto dentro como fuera del país. El balance no puede tener peor agüero. 

La corrupción ha crecido dentro de la administración; las relaciones con Etiopía se han agravado debido a la construcción de la presa Renacimiento en Etiopía, que amenaza al Nilo; Egipto ha renunciado a dos islas del mar Rojo, Tirán y Sanafir, que están a punto de cederse a Arabia Saudí; hay decenas de miles de prisioneros políticos (se estima que 60.000) a consecuencia de una ola de represión inaudita.

El sector del turismo, la principal fuente de divisas del país, es terrible y los turistas apenas se dejan ver

La situación en el Sinaí es crítica con un Estado Islámico muy activo; entre las víctimas de la represión hay generales; Egipto ha sufrido los dos peores ataques terroristas de su historia: la destrucción de un avión comercial ruso en el Sinaí que causó 224 muertos, y el ataque contra la mezquita Al Rawda, también en el Sinaí, con 305 muertos por lo menos, más de cinco veces los 58 muertos del peor atentado que sufrió Hosni Mubarak en Luxor. 

La gran obra faraónica y multimillonaria que Al Sisi anunció, el nuevo Canal de Suez, se abrió hace dos años, pero apenas mantiene los ingresos y, desde luego, no los ha doblado tal y como prometió el presidente. El sector del turismo, la principal fuente de divisas del país, es terrible y los turistas apenas se dejan ver. 

Cuatro personalidades que se disponían a competir con Al Sisi en las urnas, han sido desalojadas de la carrera presidencial. Ahmad Shafiq, exjefe de las fuerzas armadas, exiliado en los Emiratos Árabes Unidos, fue detenido durante un mes hasta que renunció a su candidatura. Se le amedrentó y amenazó con vídeos sexuales. 

Sami Anan, exjefe del estado mayor del ejército, abandonó la carrera tras ser detenido acusado de "incitación". Mohammed Anwar al Sadat, sobrino del expresidente Sadat, dijo que no quería entrar en la carrera presidencial por "el clima de miedo" que hay en el país. Por último, Khaled Ali, un activista de derechos humanos, abandonó la carrera perseguido por los tribunales. 

Un movimiento político que comprende ocho partidos hizo este martes el enésimo llamamiento al boicot de las elecciones argumentando que "no hay garantías" de que los comicios vayan a ser democráticos. El movimiento, que se suma a una lista de personalidades independientes que también abogan por el boicot, dice que se está ante un "grave deterioro de la situación en el país, con una ausencia casi absoluta de justicia social". 

En las últimas semanas han surgido rumores que indican que en el mismo seno del ejército hay un gran descontento

"Nuestra posición es clara. Consideramos que lo que está ocurriendo en Egipto no tiene nada que ver con unas elecciones porque está más cerca de una obra del absurdo, por lo que pedimos al pueblo egipcio que las boicotee", dice el movimiento antes de acusar a las autoridades de "arrogancia y exclusividad". 

Poco antes de que expirara el plazo para presentar candidaturas, Musa Mustafa Musa, del partido Al Gad, registró su candidatura. Musa ha estado haciendo campaña a favor Al Sisi desde hace meses y dijo que se ha presentado para que Al Sisi no sea el único candidato, lo que daría la impresión de que no son unas elecciones democráticas. 

En las últimas semanas han surgido rumores que indican que en el mismo seno del ejército hay un gran descontento, y se habla de conciliábulos militares donde se critica a Al Sisi y hasta se le busca un sucesor. Sin embargo, el presidente parece tener controlado el gobierno y las fuerzas armadas. 

En cualquier caso, algunos medios no oficialistas sugieren que los rumores acerca de una "conspiración", que solo puede ser militar, se prolongarán durante la campaña electoral que conducirá a las urnas a partir del 26 de marzo. Hay incluso medios que dudan que el presidente Al Sisi pueda completar un segundo mandato si el deterioro general del país no cesa.