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El cómico del espumazo a Murdoch explica por qué lo hizo

Johnnie Marbles asegura que el magnate de los medios es una de las "fuerzas más tóxicas en la política global de nuestros días"

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El activista y cómico Johnnie Marbles, quien trató de estampar un plato lleno de espuma de afeitar en la cara de Rupert Murdoch durante su declaración ante el Parlamento británico, ha explicado las razones de su 'payasada' en un artículo publicado en el diario británico The Guardian.

Marbles, que adelantó la acción minutos antes en su cuenta de Twitter, ha afirmado que lo hizo en nombre de 'toda la gente que no pudo', ya que el magnate es una de las 'fuerzas más insidiosas y tóxicas en la política global de nuestros días'. 'El escándalo de las escuchas telefónicas, aunque es despreciable, apenas rasca la superficie del daño hecho por News International', asegura. Para el activista, el grupo mediático es 'un imperio construido sobre el engaño' que hace que 'las ruedas del poder se vuelvan a su favor'.

El magnate, que eludía durante la audiencia las preguntas más incómodas del comité, incitó con su actitud a Marbles, quien mantiene que Murdoch 'nunca se enfrentará a una justicia real'. 'La sesión de ayer era una farsa antes de que la espuma hubiese dejado mis dedos', ha afirmado.

El activista confiesa que no esperaba llegar tan lejos pero la seguridad del Parlamento, 'con sus policías armados y los rayos-X', no impidieron que Marbles se acercase a pocos metros del magnate. Una vez dentro de la sala, con algo de suerte, esperó hasta que la salida de varias personas le dejó el camino libre hasta Murdoch. 'Fue una sensación horrible: tenía un plan, un pastel y ya no me quedaban excusas', explica.

Marbles, que tenía asumido que acabaría en una celda aquella noche, aprovechó sus momentos de reclusión para reflexionar sobre si la gente entendería el mensaje que quería transmitir. Reconoce que se trató de 'un acto surrealista con el objetivo de dejar al descubierto un proceso surrealista' y que podía incluso 'restar importancia al escándalo o provocar simpatías hacia Murdoch'.

'Al final del día, Rupert Murdoch es solo un viejo', afirma Marbles, que asegura que intentó recordar al mundo que 'no es todopoderoso, no es Sauron ni Belcebú, es solo un ser humano'.