Público
Público

Conmoción en Israel por la liberación de los presos

La lista de beneficiados por el canje incluye a algunos terroristas palestinos

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Entre la indignación de una parte de la sociedad israelí y la resignación de la otra, las autoridades penitenciarias empezaron ayer a trasladar hacia el sur del país a los 450 presos y 27 presas palestinas que obtendrán mañana la libertad a cambio de la del cabo secuestrado, Guilad Shalit.

Hoy al mediodía, está previsto que decenas de víctimas de atentados terroristas y sus familiares se presenten ante el Tribunal Supremo en un último intento de frenar el canje de prisioneros acordado con la organización islamista Hamás. Funcionarios de Justicia israelíes habían llamado uno a uno a los afectados por atentados en el pasado a cuyos autores o cómplices se les conmutará la pena antes de que se difundiese ayer la lista oficial, que reabre dolorosas heridas y el debate de cómo hacer frente a los secuestros de soldados.

Familiares de víctimas intentan parar el acuerdo en el Tribunal Supremo

Ron Kehrman, cuya hija Tal murió con 17 años en el atentado contra un autobús en Haifa, se opone ferozmente a 'esta transacción porque no es un pacto ético: se sueltan 1.027 terroristas condenados por los tribunales a cambio de un soldado. Ellos no estaban secuestrados, fueron declarados culpables en un juicio'.

'[El primer ministro] Binyamin Netanyahu está dando un impulso no sólo a los terroristas palestinos, sino a los de todo el mundo, que verán lo poco que cuesta atentar. Pero además es un daño moral para los soldados israelíes a los que enviamos a capturarlos. Me siento avergonzado, porque Israel no ha logrado proteger el derecho básico de mi hija a la vida y tampoco protege hoy su derecho a la Justicia', dijo Kehrman a Público.

El padre de Tal ha apelado al Supremo y a una corte local en Haifa. Mañana iniciará una marcha hacia Jerusalén, acompañado de docenas de personas, en la que portará una bandera blanca en señal de rendición. 'No lo hago como venganza por la muerte de mi hija, sino por los hijos que aún me quedan vivos. Tengo la obligación de hacer lo que pueda para protegerlos', aseguraba.

'Valemos más que los terroristas; uno por mil es un precio justo a pagar'

Otro reo que saldrá a la calle es Naser Yataima, que planificó el ataque suicida contra el hotel Park de Netanya en 2002 en el que murieron 30 civiles. Entre ellos, el marido, la hija, el cuñado y el sobrino de Zahava Weider, que también estaba allí y sufrió graves quemaduras en la cara y el cuerpo. Su otra hija perdió un ojo. Aunque no perdona, entiende la decisión del Gobierno y la apoya. 'Es obvio que los israelíes valemos infinitamente más que los terroristas, así que uno por mil es un precio justo a pagar', asevera con resignación.

Algunos de los reclusos que serán liberados tienen a sus espaldas los más sangrientos atentados de la Segunda Intifada. Varios llevan décadas en prisión. Entre los afortunados está Nahid Abd Al Rauf, de Hebrón, que cumple 22 cadenas perpetuas por reclutar a terroristas suicidas que provocaron la muerte a otros tantos israelíes. También Mazen Mohamed Faqha, que planeó un atentado contra un autobús en el que murieron nueve pasajeros en 2002.

Las familias de los liberados preparan con alegría las casas y organizan fiestas para recibirlos por todo lo alto. Alaasen, madre de Same Abu Ser, condenado a cadena perpetua en 1988, no pudo ocultar su emoción. 'Estamos entusiasmados y esta noche saldremos hacia Egipto para abrazar por fin a nuestro hijo', declaró.

La liberación se hará mañana, después de que el presidente Simón Peres firme una a una las 477 concesiones de una clemencia que no lo es tanto y que supone una dura píldora a tragar para el Estado judío, no sólo por los riesgos de seguridad que generará, sino también porque supone un claro triunfo de los islamistas de Hamás. Para muchos palestinos, la salida de los presos gracias a la captura de Shalit es una prueba de que sólo la resistencia armada puede doblegar a la ocupación israelí.