Publicado: 19.02.2014 10:44 |Actualizado: 19.02.2014 10:44

Continúan los enfrentamientos en Kiev tras el día más sangriento de protestas

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Manifestantes ucranianos llenaban el miércoles una plaza del centro de Kiev, preparándose para enfrentarse a la policía después del día más sangriento desde que la ex república soviética, atrapada en una lucha geopolítica entre Rusia y Occidente, se independizó.

El Ministerio de Sanidad, que elevó la cifra de víctimas, dijo que 25 personas habían muerto en los enfrentamientos en la capital, de los cuales nueve eran policías y un periodista de la publicación ucraniana Vesti, Viacheslav Veremii. Muchos murieron por disparos y cientos de personas resultaron heridas, con 241 hospitalizados y decenas en estado grave, dijeron la policía y representantes de la oposición. 

Después de horas de enfrentamientos, la policía había ganado terreno en la plaza de la Independencia, centro de tres meses de protestas contra el presidente Viktor Yanukovich, y a las 8 a.m. del miércoles ocupaban alrededor de un tercio de la plaza, que se asemejaba a un campo de batalla, con columnas de humo negro y llamas elevándose desde el edificio de un sindicato usado como sede por los opositores.

La Policía, protegida por una barrera de escudos, estaba destruyendo las tiendas de los manifestantes y los carteles de la oposición en el lado este de la plaza. Pero los manifestantes, muchos de ellos con máscaras y ropa de combate, llegaban a la plaza desde otra dirección y se preparaban para hacer frente a la policía por segundo día consecutivo.

Mientras los sacerdotes rezaban desde un escenario en la parte de la plaza todavía en poder de los manifestantes, jóvenes con cascos se construían protecciones contra los golpes de las porras. Otros vertían líquidos inflamables en botellas, aparentemente para usarlos como cócteles molotov.

"Pueden venir a miles pero no nos rendiremos. Simplemente no tenemos otro sitio donde ir. Nos quedaremos hasta la victoria y retendremos Maidan (nombre local para la Plaza de la Independencia) hasta el final", dijo un hombre de 44 años de la región occidental de Ternopil, que se identificó sólo con su nombre de pila, Volodymyr. Un fuego de varios metros de altura separa a manifestantes y fuerzas del orden en la plaza de la Independencia de Kiev, corazón de las protestas populares en Ucrania, donde arde la Casa de los Sindicatos, parcialmente derrumbada hoy por el efecto de las llamas. El edificio, situado en la misma plaza y tomado por la oposición en el inicio de las protestas hace tres meses, empezó a arder al comienzo de esta madrugada, cuando los manifestantes prendieron fuego a las barricas e incluso a varias tiendas de campaña para levantar un muro de fuego e impedir el avance de los antidisturbios.

Varias ciudades del oeste de Ucrania, bastión de la oposición nacionalista que se enfrenta estos días al presidente Víktor Yanukóvich, también fueron escenario esta madrugada de una ola de asaltos y desórdenes públicos. 

Los gobiernos occidentales, alarmados, han pedido moderación y diálogo. El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, llamó a Yanukovich, instándole a retirar las fuerzas del Gobierno y a ejercer la máxima moderación, dijo la Casa Blanca.

Los líderes de la oposición Vitaly Klitschko y Arseny Yatsenyuk dijeron que habían abandonado las conversaciones con el presidente Yanukovich sin alcanzar un acuerdo sobre cómo poner fin a la violencia.

Los líderes de la oposición han abandonado las conversaciones con el presidente  sin alcanzar un acuerdo  

"El Gobierno debe retirar inmediatamente las tropas y poner fin al conflicto sangriento, porque la gente está muriendo. Le dije esto a Yanukovich", dijo Klitschko después de las conversaciones nocturnas. "¿Cómo podemos mantener conversaciones mientras la sangre está siendo derramada?", agregó.

Yanukovich más tarde instó a los líderes de la oposición a desvincularse de los radicales, diciendo que de lo contrario iba a "hablar de forma diferente" con ellos.

La agitación se ha extendido a por lo menos tres ciudades en la parte occidental del país. La policía dijo que los manifestantes habían tomado la sede de la administración regional en las ciudades de Ivano-Frankivsk y Lviv. Medios dijeron que los manifestantes incendiaron la principal comisaría de la ciudad de Ternopil.

Las autoridades han restringido el tráfico que llega a la capital para evitar que los manifestantes consigan refuerzos. Las autoridades de Kiev también cerraron el servicio de metro y la mayoría de los comercios, oficinas y administraciones permanecen cerrados por petición de las autoridades oficiales.

Anteriormente, las fuerzas de seguridad impusieron un plazo para que los opositores detuvieran el desorden o afronten "medidas más duras". Más tarde la policía avanzó a la plaza antes de iniciar un asalto en la madrugada, lanzando granadas de aturdimiento y usando cañones de agua.

Las manifestaciones en todo el país estallaron en noviembre después de que Yanukovich cedió a la presión de Rusia y sacó a su país de un acuerdo comercial con la Unión Europea, decidiendo en lugar de eso aceptar un plan de rescate del Kremlin para su endeudada economía.

Las potencias occidentales advirtieron a Yanukovich contra el intento de aplastar las manifestaciones, instándole a orientar sus políticas hacia Europa con la perspectiva de una recuperación económica respaldada por el FMI, mientras que Rusia los acusa de intromisión.

Ucrania se ha visto sacudida periódicamente por la agitación política desde su independencia de la Unión Soviética hace más de 22 años, pero nunca ha sido objeto de violencia en esta escala.