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Los controladores franceses provocan 131 cancelaciones

Blanco no descarta crear una reserva de militares para suplir a los españoles

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La huelga de controladores franceses se encargó ayer de estropear las vacaciones a muchos españoles y europeos. En España, este paro, que comenzó ayer y dura hasta hoy a las 12 horas, obligó a cancelar 134 vuelos con destino a otros aeropuertos de Europa. Esto supuso el 5% de anulaciones hasta las 19 horas sobre el total de vuelos programados, según la empresa pública de aeropuertos, Aena. El más afectado fue el aeródromo de Barcelona, con 58 rutas canceladas, casi la mitad, seguido de Madrid, con 34 anulaciones.

Mucho mayor fue la incidencia en las conexiones con los aeropuertos franceses, ya que se suspendieron 73 vuelos, más de uno de cada cuatro vuelos. Sin el paro en Francia, con el que los controladores protestan por la futura fusión con otros centros de control europeos, habría habido retrasos, pero no cancelaciones.

El ministro acusa al colectivo español de presionar con bajas «organizadas»

No obstante, ayer siguió el goteo de bajas de los controladores en el centro de control de Barcelona (que vigila toda la zona este y del Mediterráne), pero fue menor que la del martes. Hubo un absentismo del 24%, que, en el centro de Madrid, ascendió al 28%.

Ante esta situación, el ministro de Fomento, José Blanco, acusó a los controladores de presionar en la negociación del convenio colectivo con 'bajas organizadas'. Mientras, el presidente de Aena, Juan Ignacio Lema, declaró a Efe que, si no es una huelga encubierta, 'lo parece' y que la seguridad aérea está garantizada.

El ministro se plantea crear una reserva especial de controladores militares para sustituir a los civiles si fuera necesario. Los militares 'ya están preparados', dijo. Sin embargo, Aume, la asociación de este colectivo, cree que harían falta semanas o meses de formación.

De fondo, está el pulso de los controladores para negociar el convenio colectivo, después de que Fomento les bajara en febrero el sueldo de casi 350.000 a 200.000 euros y les quitara el poder de organizar el trabajo.

El sindicato Usca centra ahora la batalla en saber con más de dos meses de antelación los turnos y las vacaciones, que ahora les confirman entre 10 y 20 días antes, y en que Aena aumente la plantilla para trabajar con menos estrés.