Publicado: 28.08.2014 17:25 |Actualizado: 28.08.2014 17:25

Corea del Norte acoge un torneo internacional de lucha libre

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Con la llegada de las primeras estrellas, Corea del Norte se prepara para acoger este fin de semana un histórico torneo de lucha libre o wrestling en el que participarán más de 20 contendientes de varios países, entre ellos Estados Unidos.

El cerebro y organizador de la competición, Antonio Inoki, exluchador de 71 años y actualmente senador de Japón, llegó hoy a Pyongyang rodeado de una enorme expectación y dijo que espera que el evento "abra la puerta para la diplomacia deportiva" con el hermético régimen de Kim Jong-un.

Inoki, que ha viajado al menos en 30 ocasiones a Corea del Norte, llega acompañado de invitados especiales como el púgil estadounidense retirado Bob Sapp y el peso pesado francés Jérôme Le Banner, campeón mundial de full contact y muaythay en varias ocasiones.

"Poca gente puede decir que ha competido en Pyongyang", declaró a Efe en los pasillos del hotel un visiblemente emocionado Bob Sapp, que también deseó que la lucha libre sirva para promover el entendimiento entre Corea del Norte y la comunidad internacional.

El torneo, orientado a promover "la independencia, la paz y la amistad", según medios estatales norcoreanos, se disputa los días 30 y 31 en el pabellón Ryugyong Chung Ju-yung de la capital, un recinto cubierto también conocido como Arena de Pyongyang, con capacidad de albergar a unos 15.000 espectadores.

La histórica cita ha conseguido juntar a al menos 20 luchadores que van llegando desde EEUU, Japón, Brasil, Francia, China y Holanda e incluirá luchas de taekwondo (arte marcial propia de Corea) y también de aikido japonés, así como de lucha libre profesional, según adelantaron los organizadores.

Además de Bob Sapp está previsto que participen en el torneo norcoreano otros dos estadounidenses: el tres veces campeón mundial de los pesados Bobby Lashley, que trabaja para la Total Nonstop Action Wrestling (TNA), y el conocido luchador de artes marciales mixtas Eric Hammer.

La importancia de esta competición para el régimen norcoreano se pone de manifiesto por la invitación que ha hecho a medios de comunicación de todo el mundo, incluida la agencia Efe, a viajar al país y cubrir el evento.

El carismático organizador, cuyo verdadero nombre es Kanji y que llegó al aeropuerto de Pyongayng luciendo su inseparable bufanda roja, ya organizó un evento de lucha libre similar en la capital norcoreana en 1995.

Inoki manifestó que "el deporte no puede ser rechazado ni siquiera en una sociedad cerrada", en referencia a la celebración del torneo de lucha libre en el país más hermético del mundo, y confió en que el régimen norcoreano "abra sus puertas a través del deporte".

De hecho, el líder Kim Jong-un es conocido por ser un gran fan del deporte, ya que organizó un espectáculo de baloncesto en Pyongyang con la estrella de la NBA estadounidense Dennis Rodman, además de construir una gran pista de esquí al sureste del país en lo que se considera uno de sus proyectos personales.

Este torneo, que ha levantado una enorme expectación en el país, se interpreta como parte de los esfuerzos del aislado régimen norcoreano por mostrar una imagen favorable hacia el exterior y promover los lazos con otras naciones en un momento en el que busca atraer el turismo y las inversiones.

Corea del Norte, que sufre una crisis económica desde los años 90, ha recibido en los últimos años sanciones de la ONU por sus ensayos nucleares y de misiles, lo que ha obligado al Estado a buscar fuentes alternativas de divisas, según expertos.

Por otra parte, el torneo organizado por el senador japonés se considera un nuevo paso adelante en las difíciles relaciones entre Tokio y Pyongyang, que los pasados meses ya alcanzaron acuerdos para investigar los secuestros norcoreanos de ciudadanos nipones llevados a cabo hace décadas.