Público
Público

Corea del Norte asegura que su última prueba de misiles tenía como objetivo las bases de EEUU en Japón

Como respuesta al ensayo de Pyongyang, Washington y Seúl anuncian el inicio del despliegue del sistema antimisiles THAAD

Publicidad
Media: 2
Votos: 2
Comentarios:

Una mujer pasa junto a una televisión en Seúl donde se informa del lanzamiento de misiles de Corea del Norte. - REUTERS

Corea del Norte ha asegurado este martes que el objetivo de su último ensayo con misiles eran las bases militares de Estados Unidos en Japón. "Los cuatro cohetes balísticos lanzados simultáneamente son tan precisos que parecen cuerpos voladores acrobáticos en formación", dijo Kim Jong-un tras el lanzamiento, según una cita recogida por la agencia estatal norcoreana KCNA.

Según la información, el líder norcoreano supervisó los ejercicios y ordenó a las unidades "estar plenamente preparadas para abrir fuego contra los enemigos". A la prueba asistieron junto a Kim, entre otros, uno de sus consejeros más cercanos, Ri Pyong-chol, y uno de sus principales asesores en materia de misiles, Kim Jong-sik.

Tras el anuncio norcoreano, el presidente estadounidense, Donald Trump, mantuvo conversaciones telefónicas con su homólogo surcoreano, Hwang Kyo-ahn, y el primer ministro nipón, Shinzo Abe, con el que coincidió a la hora de calificar esta prueba como un nuevo nivel "de amenaza" por parte de Pyongyang.

Como respuesta al ensayo de Corea del Norte, EEUU anunció este lunes el inicio del despliegue del Terminal de Defensa para Zonas de Alta Altitud (THAAD, por sus siglas en inglés, un avanzado sistema de defensa antimisiles. El Mando del Ejército estadounidense en el Pacífico informó el lunes de que la decisión de iniciar ya el establecimiento de este sistema, que ha preocupado a países vecinos como Rusia o China, responde a las "continuadas acciones provocativas de Corea del Norte".

"Cumpliremos de forma decidida los compromisos de nuestra alianza con Corea del Sur y estaremos preparados para protegernos a nosotros mismos, a la tierra estadounidense y a nuestros aliados", defendió el comandante Harry Harris en un comunicado. En la nota, el Ejército estadounidense insiste en que el sistema es una herramienta "estrictamente defensiva" y que no supone "ninguna amenaza a ningún otro país de la región".

Fuentes del Ejército surcoreano confirmaron por su parte que el despliegue del sistema podría completarse "en uno o dos meses", por lo que en abril podría estar totalmente establecido. Las reticencias de China, que teme que los potentes radares del sistema THAAD sean utilizados con fines de espionaje y que su capacidad de intercepción reduzca su poder de disuasión, han sido constantes desde que Seúl y Washington anunciaron su intención de desplegar este sistema.

Corea del Norte lanzó el lunes a primera hora cuatro misiles balísticos que volaron en torno a unos 1.000 kilómetros antes de caer al mar en aguas de la Zona Económica Especial (EEZ) nipona. Los primeros análisis descartaron que se tratara de un ensayo de misiles balísticos intercontinentales (ICBM) y los expertos apuntaron a que podrían haber sido proyectiles de corto o medio alcance, con un rango máximo de hasta 1.500 kilómetros.

KCNA explica por su parte que el ensayo fue llevado a cabo por las unidades de artillería Hwasong, cuyo nombre procede aparentemente de la gama norcoreana de misiles de corto y medio alcance derivada de los Scud soviéticos. El ejército surcoreano ha apuntado en las últimas horas que los proyectiles lanzados aparentemente fueron desarrollados con tecnología de misiles lanzados por submarino (SLBM), como es el caso del Musudan norcoreano de alcance medio (también conocido como Hwasong 10).

El nuevo lanzamiento volvió a generar la condena de la comunidad internacional e incluso China, lo más parecido a un aliado que tiene el régimen norcoreano, dijo que era una violación de las resoluciones de la ONU activadas para castigar a Pyongyang por anteriores pruebas armamentísticas. El de este lunes fue el segundo ensayo balístico, después del lanzamiento de un misil de rango medio el 12 de febrero, que Corea del Norte realiza en lo que va de año y desde la llegada al poder del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. En su mensaje de Año Nuevo, el líder norcoreano aseguró que Pyongyang ultimaba el desarrollo de un ICBM, un arma que podría permitirle en el futuro alcanzar territorio estadounidense.