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Corea del Sur y EEUU finalizan sus maniobras en el Mar Amarillo

Se prevén nuevas maniobras en el futuro como medidas disuasorias contra Corea del Norte

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Punto y final a las maniobras militares conjuntas de Corea del Sur y Estados Unidos en el Mar Amarillo, que han puesto en pie de guerra a Corea del Norte, cuyo régimen llegó a desplegar misiles en respuesta. Sin embargo, no serán las últimas maniobras, dado que se tiene pensado repetir los ejercicios como medida disuasoria contra Pyongyang.

Los ejercicios, que contaron con la participación del portaaviones de propulsión nuclear estadounidense George Washington, diez navíos de guerra y 7.300 militares, se anunciaron después del ataque norcoreano del pasado 23 de noviembre a la isla surcoreana del Yeonpyeong, en el que murieron dos militares y dos civiles.

El coronel de la Junta del Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur, Kim Young-cheol, dijo que 'ha habido consultas con EEUU para llevar a cabo varias rondas de maniobras militares para responder a las provocaciones del enemigo'. El coronel, citado por la agencia surcoreana Yonhap, aseguró que las fechas y la dimensión de los ejercicios no se ha decidido, aunque la primeras maniobras adicionales podrían tener lugar este mismo mes. Según Kim, estos ejercicios han demostrado el firme compromiso de la alianza de Corea del Sur y EEUU, y que los aliados responderán con determinación a cualquier provocación norcoreana.

Las maniobras se repetirán en un futuro próximo

Las maniobras navales comenzaron el domingo y finalizaron este miércoles a las 14.00 hora local, y fueron mayores en intensidad de fuego a las realizadas tras el hundimiento del buque surcoreano Cheonan el pasado marzo, del que Seúl acusa a Pyongyang. Los ejercicios tuvieron lugar a un centenar de kilómetros al sur de la isla de Yeonpyeong, donde las dos Coreas intercambiaron fuego de artillería hace ocho días.El suceso supuso el primer bombardeo norcoreano a territorio surcoreano habitado por civiles desde el fin de la Guerra de Corea (1950-53).

Corea del Norte condenó las maniobras de EEUU y Corea del Sur y amenazó con una 'guerra abierta' si se violaba su territorio, al tiempo que desplegó misiles coincidiendo con el inicio de los ejercicios.

Este martes, el Ejército surcoreano anunció que entre los días 6 y 12 de diciembre llevará a cabo maniobras navales en solitario en 29 localizaciones de sus aguas territoriales, entre ellas una zona al suroeste de la isla de Daecheong, fronteriza con Corea del Norte. Aunque esos ejercicios no incluirán los alrededores de la isla de Yeonpyeong, situada a unos 12 kilómetros de Corea del Norte, el lugar sí podría ser escenario de maniobras en el futuro, informó la Junta de Estado Mayor surcoreana.

Tras el ataque del pasado día 23, el Gobierno de Seúl ha intensificado el despliegue de tropas y armamento en Yeonpyeong y otras islas cercanas a la frontera marítima con Corea del Norte.

Por esa razón, ha desplegado misiles tierra-aire en dicha isla, como parte de su plan para aumentar la defensa en las islas del Mar Amarillo. Fuentes militares surcoreanas informaron a la agencia local Yonhap de que Yeonpyeong cuenta ya con misiles antiaéreos del tipo Cheonma, desarrollados por Corea del Sur y con un alcance de 10 kilómetros.

Seúl ha desplegado misiles tierra-aire en Yeonpyeong

Políticos surcoreanos han criticado que pasaron 13 minutos hasta que el Ejército respondió a los primeros obuses norcoreanos y también que la reacción, a su juicio, careció de la contundencia necesaria.

Este es el motivo por el que Corea del Sur ya ha doblado hasta 12 el número de baterías K-9, con capacidad para lanzar obuses de 155 milímetros, y ha desplegado un sistema de lanzamiento múltiple de misiles de 130 milímetros (MLRS, en sus siglas en inglés) para reforzar su capacidad de respuesta rápida ante una nueva provocación norcoreana.

Además, el Ministerio surcoreano de Defensa está considerando instalar en Yeonpyeong, hacia 2012, misiles israelíes Delilah, con un alcance de 250 kilómetros, lo que le permitiría alcanzar objetivos en Corea del Norte, incluida la residencia del líder norcoreano, Kim Jong-il, en Pyongyang, a un centenar de kilómetros de distancia.

El general surcoreano Han Min-koo, jefe del Estado Mayor Conjunto, aseguró en un comunicado que los militares de la isla están listos para defenderse y condenó el ataque a Yeonpyeong como una 'atrocidad inhumana'.