Público
Público

Corea del Sur realiza ejercicios militares tras el último ensayo nuclear de Pyongyang

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se reúne para discutir nuevas sanciones contra el régimen de Corea del Norte.

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Marines surcoreanos suben a bordo de un ferri en Incheon para unirse a las tropas en la isla de Baegnyeong cerca de la frontera marítima del Mar Amarillo. EFE/Yonhap

Corea del Sur dijo el lunes que está preparando nuevos ejercicios militares con su aliado Estados Unidos y reforzará sus defensas de misiles balísticos, en respuesta a la sexta y más potente prueba nuclear de Corea del Norte.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se reunirá el lunes para discutir nuevas sanciones contra Pyongyang. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también pidió ser informado sobre todas las opciones militares disponibles, según su secretario de Defensa.

La Fuerza Aérea y el Ejército de Corea del Sur llevaron a cabo el lunes ejercicios que involucran misiles tierra-aire de largo alcance y misiles balísticos, dijeron los Jefes del Estado Mayor Conjunto en un comunicado. Se están preparando más ejercicios junto a las fuerzas estadounidenses, agregaron.

El Ministerio de Medio Ambiente de Corea del Sur también anunciará el lunes su aprobación de un informe de evaluación ambiental para el despliegue de un polémico sistema de defensa antimisiles estadounidense, dijo un responsable del ministerio. Seúl dijo en junio que aplazaría la instalación de los componentes restantes del sistema de Defensa Aérea de Alta Altitud Terminal (THAAD, por su sigla en inglés) en Corea del Sur hasta que se completara una evaluación de su impacto en el medio ambiente.

El líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, en una reunión con miembros del Presidium del Consejo Político del comité central del Partido de los Trabajadores. REUTERS

Corea del Norte dijo que probó el domingo una bomba de hidrógeno avanzada para un misil de largo alcance, lo que provocó la advertencia de una "respuesta militar masiva" de Estados Unidos si se amenaza a Washington Unidos o sus aliados.

"No estamos considerando la aniquilación total de un país, a saber, Corea del Norte. Pero como dije, tenemos muchas opciones para hacerlo", dijo el secretario de Defensa estadounidense, Jim Mattis, tras reunirse con Trump y su equipo de seguridad nacional.

Trump había prometido previamente impedir que Corea del Norte desarrollara armas nucleares y dijo que desataría "fuego y furia" si amenaza a su territorio. Eso llevó a Pyongyang a amenazar con disparar misiles cerca de la isla de Guam, aunque desde entonces ha parecido alejarse de esa amenaza.

¿Más sanciones?

A pesar del discurso firme, el foco inmediato de la respuesta internacional serían unas sanciones económicas más severas contra Pyongyang.

El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, y el primer ministro japonés, Shinzo Abe, acordaron el lunes buscar unas sanciones más duras de la ONU. "Ambos jefes de Estado acordaron cooperar estrechamente entre ellos y con Estados Unidos y compartieron el entendimiento de que se deben aplicar sanciones y presiones más fuertes a Corea del Norte", dijo el portavoz del palacio presidencial surcoreano, Park Su-hyun, después de que los líderes hablaran por teléfono.

Varias personas observan en una estación de tren de Seúl un informativo en la televisión coreana sobre el último ensayo nuclear de Corea del Norte, con una bombra de hidrógeno. REUTERS

El objetivo de unas sanciones más contundentes sería atraer a Corea del Norte hacia el diálogo, agregó. Pero en una serie de tuits el domingo, Trump pareció criticar a Corea del Sur por ese enfoque.

"Corea del Sur se está dando cuenta, como les dije, de que sus palabras de apaciguamiento con Corea del Norte no funcionarán, ¡ellos solo entienden una cosa!", dijo Trump en Twitter.

Sin embargo, la respuesta de Trump fue más ordenada y menos improvisada de las que había ofrecido a otras provocaciones de Corea del Norte. Su gestión de la última prueba nuclear de Pyongyang refleja un enfoque más tradicional de gestión de crisis, que según responsables estadounidenses ilustra la influencia de Mattis y el nuevo jefe de personal de la Casa Blanca, el general retirado John Kelly.

Igualmente,  el grupo de los siete países más ricos del mundo (G-7) condenó la última prueba de misiles de Corea del Norte y se comprometió a tomar nuevas acciones para lograr que el estado asiático abandone su programa nuclear.

La condena fue expresada a través de un comunicado emitido por Italia, que actualmente ostenta la presidencia rotatoria del G-7, y fue firmada por líderes de Canadá, Francia, Alemania, Japón, Reino Unido, Estados Unidos, la Unión Europea y el Consejo Europeo. "Estamos listos para fortalecer las medidas destinadas a lograr esos objetivos y pedimos firmemente al Consejo de Seguridad de la ONU que cumpla con sus responsabilidades y trabaje hacia la adopción de una nueva y efectiva resolución, que incluya medidas más enérgicas", señaló el comunicado.