Público
Público

La corrupción desvía la ayuda internacional para Afganistán

'The Wall Street Journal' revela que 3.000 millones de dólares han salido del país

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Desde el inicio de la guerra y la caída del régimen de los talibanes, hace nueve años, Afganistán registra tasas de crecimiento económico de alrededor del 10%. Todo un récord. Sin embargo, sigue siendo uno de los países más pobres del mundo, donde la corrupción y el comercio de opio impiden el desarrollo de la sanidad y de la educación. Una de las otras razones del estancamiento de Afganistán es la evasión de la ayuda internacional. Según una información de The Wall Street Journal más de 3.000 millones de dólares (unos 2.450 millones de euros) han salido del aeropuerto internacional de Kabul desde 2006.

'Los investigadores estadounidenses creen que funcionarios afganos de alta jerarquía y sus socios están enviando miles de millones de dólares en fondos malversados de la ayuda estadounidense, junto con dinero de la droga, a refugios financieros en el exterior', se afirma en el periódico, que cita como fuente a funcionarios afganos y estadounidenses anónimos. El dinero en efectivo 'metido en valijas, amontonado en pilas y cargado en aviones, se declara y se transfiere de manera legal'.

La falta de claridad acerca de los orígenes del dinero llamó la atención de las autoridades, y los funcionarios citados por el diario creen que 'parte del dinero, si no todo, proviene de los proyectos de ayuda extranjera y de los contratos estadounidenses, europeos y de la OTAN para proveer protección, suministros y labores de reconstrucción para las tropas de la coalición desplegadas en Afganistán'. La OTAN, por ejemplo, gastó unos 14.000 millones de dólares sólo en el último año.

'El dinero se transfiere de manera legal', apunta el diario

'El dinero en efectivo que sale de Kabul cada año es más que lo recolectado en impuestos y gravámenes aduaneros por el Gobierno afgano en todo el país', apunta The Wall Street Journal. Porque, explican las fuentes citadas en el artículo, 'las ganancias del contrabando de opio también forman parte del flujo de dinero, al igual que el dinero que los talibanes obtienen de las drogas y la extorsión'.

Entre los altos cargos que mandan al extranjero el dinero recibido como ayuda internacional figura Mahmud Karzai, el hermano del presidente afgano Hamid Karzai, que también tiene nacionalidad estadounidense. El presidente convocó el pasado sábado una rueda de prensa en la que confesó que 'existen posibilidades de corrupción'. Y no quiso entrar en detalles.

Lo que sí confirmó una fuente del palacio presidencial de Kabul es que Karzai se reunió la semana pasada en Kabul con parte de la cúpula militar pakistaní y un grupo de talibanes, aunque el ejército de Pakistán lo niega.

A la reunión con los talibanes habrían asistido el jefe del ejército pakistaní, Ashfaq Pervez Kiyani, y el máximo dirigente de los servicios secretos pakistaníes (ISI), el general Ahmed Shuja Pasha, afirma la misma fuente, que pidió el anonimato. Kityani y Pasha acudieron acompañados de un grupo de talibanes, aunque no se precisa ni las identidades de los insurgentes ni el contenido de las conversaciones.

El presidente Karzai se reunió la semana pasada con líderes talibanes

La cadena de televisión Al Yazira aseguró el pasado domingo que entre los asistentes se encontraba el líder insurgente Sirajudín Haqqani, jefe de la red fundamentalista Haqqani, una de las más activas en la zona junto a Al Qaeda y que tiene su centro de operaciones supuestamente en las áreas tribales del oeste de Pakistán.

Los analistas afganos apuntan que con esta mediación entre Karzai y los talibanes cuyo régimen era reconocido y respaldado por Islamabad Pakistán intenta preparar el día después de la retirada de las fuerzas estadounidenses, prevista para finales de 2011, y asegurar su influencia futura sobre Afganistán.

El presidente Hamid Karzai, que organizó a comienzos de junio una jirga (asamblea) de paz, lleva tiempo intentando abrir vías de negociación con distintos sectores de los insurgentes afganos para poner fin al conflicto armado, que se ha agravado en los últimos años.