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Crisis en Ecuador tras el cese del ministro de Defensa

La cúpula militar dimite y deja al presidente Rafael Correa en una situación difícil

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El presidente de Ecuador, Rafael Correa, forzó ayer la renuncia al cargo de su ministro de Defensa, Wellington Sandoval, a quien considera responsable del 'deficiente' trabajo realizado por los servicios de inteligencia tras el ataque colombiano a un campamento de las FARC del 1 de marzo en el que murieron 22 personas, entre ellas un ecuatoriano. Tras conocerse esta decisión, la cúpula militar del país presentó su dimisión.

El cargo que deja Sandoval será ocupado por Javier Ponce, hasta anoche secretario particular del presidente. Ponce será el cuarto ministro de Defensa en casi año y medio de gobierno. Un récord.

Los militares ecuatorianos que han mostrado su disconformidad con el cambio de ministro son el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, el general Héctor Camacho, y los jefes del Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada.

La situación se complica para Correa tras haberse conocido profundos errores en la identificación del ecuatoriano que se encontraba en el campamento de las FARC atacado por Colombia. Aunque el Gobierno ecuatoriano, entre ellos el propio Correa, siempre defendió -contra la opinión de Colombia- que Aisalla era ajeno a la guerrilla colombiana, la inteligencia militar ecuatoriana no facilitó el informe donde le vinculaba a las FARC hasta 25 días después del suceso a pesar de reconocer que tenía datos desde 2005. Correa se enteró por la prensa local y estalló de ira.

Primero destituyó al responsable de los servicios secretos, Mario Pazmiño. Después, armó una trama más propia de tiempos de la Guerra Fría y aseguró que la información manejada por Bogotá -las fotografías de Aisalla no dejan dudas de que era guerrillero- fue entregada a la CIA y después a los colombianos. 'Nuestro sistema de inteligencia está infiltrado', sostiene Correa.  

Colombia asegura que el ecuatoriano muerto en el campamento de las FARC es un guerrillero llamado Franklin Aisalla. Ecuador desmiente está información e indica que se trata de Julián Conrado, un civil sin vinculación con la guerrilla.

El 17 de marzo, el padre de Franklin Aisalla dice que el fallecido es su hijo. Los servicios de inteligencia ecuatorianos comienzan a investigar esta vía. Colombia publica fotos comprometedoras de Aisalla.

El 29 de marzo, Correa muestra públicamente su enfado con la cúpula militar por informarle con 25 días de retraso de que Aisalla fue seguido por los servicios de inteligencia de forma intermitente entre 2003 y 2005. Promete destituciones.