Público
Público

Cruce de acusaciones por la catástrofe ferroviaria belga

La operadora SNCB critica la legislación deficiente de la Comisión Europea

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El consorcio responsable de los ferrocarriles belgas y la Comisión Europea se acusaron mutuamente ayer de la falta de seguridad ferroviaria que pudo contribuir a la colisión de dos trenes que el lunes mató a 18 pasajeros.

La empresa SNCB (la Renfe belga) criticó la lentitud de Bruselas en la armonización de los requisitos de seguridad europeos, que incluyen la parada automática cuando un conductor se salta un semáforo, una de las probables causas del accidente, según los primeros indicios. 'La Unión Europea decidió una norma y después la cambió por otra', lamentó Anne Woygnet, portavoz de la SNCB. Su presidente confirmó el lunes que uno de los trenes no estaba equipado con el sistema de parada que podría haber evitado el accidente, que no es obligatorio.

'Las acusaciones que hemos leído en la prensa belga no tienen fundamento', aseguró Helen Kearns, portavoz del comisario de Transportes. Kearns recordó que no existe un sistema de seguridad único en Europa, sino hasta una veintena de dispositivos nacionales a veces incompatibles entre sí. 'La legislación de la UE sólo exige condiciones mínimas para trayectos internacionales', aseguró un experto. 'En trayectos nacionales, como el del accidente, es el Estado el que ha de garantizar la seguridad', recalcó.

Por otra parte, la Policía belga anunció que uno de los dos conductores sobrevivió al accidente, por lo que podrá ser interrogado sobre sus causas. El conductor trató de activar los sistemas de alarma y acabó saltando por la ventana momentos antes del choque, aseguran fuentes policiales a la prensa belga. Su estado es grave y se une al de los numerosos heridos, cuya cifra aumentó ayer.

Un total de 171 personas sufrieron heridas. Los servicios de emergencia trabajan todavía en la recuperación de varios de los cadáveres que quedaron sepultados bajo un caos de hierro y asientos rotos.