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Damasco se muestra dispuesto a participar en la conferencia de paz

La reunión, sin fecha fija y convocada por EEUU y Rusia, pretende juntar a representantes del régimen y la oposición para buscar una salida al conflicto

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El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, el gran aliado de Siria, ha asegurado este viernes que el régimen de Bashar al Asad está dispuesto a participar en la conferencia de paz de Ginebra convocada por Rusia y Estados Unidos.

'Con satisfacción destacamos que hemos recibido de Damasco la confirmación sobre la disposición de principio del Gobierno sirio de tomar parte en la conferencia internacional sobre Siria', ha dicho en rueda de prensa el portavoz de Exteriores ruso, Alexander Lukashevich, citado por las agencias locales. El diplomático ruso destacó que el objetivo de esa conferencia es 'que los propios sirios puedan encontrar una solución política a un conflicto destructivo para el país y para la región'.

El pasado miércoles, el viceministro sirio de Asuntos Exteriores, Faisal al Miqad, declaró tras reunirse en Moscú con el jefe de la diplomacia rusa, Serguei Lavrov, que su Gobierno anunciaría en breve si participa en la conferencia y que todavía no había tomado una 'decisión definitiva'. 'Quiero recalcar que las autoridades de Siria siempre estarán en el bando que busca el arreglo pacífico de la crisis siria. Lamentablemente, tales esfuerzos no son apoyados por aquellos que buscan la continuación de la violencia y el derramamiento de sangre en Siria', subrayó Miqad, cuyo padre fue recientemente secuestrado por grupos rebeldes.

La conferencia, que aún no tiene fecha fijada pero que podría celebrarse en junio, pretende juntar a representantes del régimen y de la oposición. Lukashevich ha criticado este viernes ciertas decisiones internacionales que, a su juicio, están minando el proceso de paz, en especial la resolución aprobada el pasado 15 de mayo por la Asamblea General de la ONU, en la que expresaba el apoyo a la oposición y se condenaba a las fuerzas del régimen de Al Asad.

Lukashévich añadió que 'la misión inaplazable es formar equipos negociadores de la oposición para participar en el foro sobre Siria sin condiciones previas'. 'Las exigencias de poner fecha concreta a la conferencia sin tener claro quién y con qué poderes hablará en nombre de la oposición no pueden tomarse en serio', dijo.

El portavoz de la cancillería rusa agregó que es poco probable que la conferencia pueda celebrarse a finales de este mismo mes teniendo en cuenta la postura del principal grupo opositor del país árabe, la Coalición Nacional Siria (CNFROS). 'El encuentro de sus representantes en Madrid esta semana y el congreso que acaba de empezar en Estambul, según adelantan los medios de comunicación, no son esperanzadores', lamentó.

El pasado 7 de mayo, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, aseguró en Moscú que la conferencia se basaría en el Comunicado de Ginebra, que propone un Gobierno de transición con representación del régimen y de los rebeldes, documento que sería una suerte de 'hoja de ruta' para una nueva Siria sin violencia.

Una mayoría de países de la Unión Europea (UE) están dispuestos a aceptar parte de las peticiones franco-británicas y relajar el embargo de armas que pesa sobre Siria para permitir que se suministre, bajo estrictas condiciones, armamento a la oposición, señalaron varias fuentes diplomáticas. El grueso de esos Estados miembros preferiría mantener la situación actual, pero considera necesario buscar un compromiso entre las posturas más extremas.

Los ministros de Exteriores de los Veintisiete discutirán el asunto el próximo lunes en Bruselas con el objetivo de alcanzar un acuerdo político que pueda ser ratificado formalmente antes de fin de mes, cuando vence el régimen europeo de sanciones a Siria actualmente en vigor. Por el momento, los países discuten más de media docena de ideas para tratar de lograr un acuerdo sobre un asunto que mantiene profundamente dividida a la UE.

Los extremos los representan por un lado Francia y, sobre todo, el Reino Unido, que quieren total flexibilidad para poder suministrar armas a la oposición, y por el otro, Austria y los países escandinavos, que rechazan frontalmente la idea. En total, según las fuentes consultadas, hay 'cuatro o cinco' socios que se mantienen radicalmente en contra de levantar el embargo. Sin embargo, en los últimos días países como España se han acercado a las posturas del París y Londres y han anunciado que están dispuestos a apoyar una enmienda del embargo de armas para beneficio de la oposición.

En el otro lado, varios países consideran que permitir el envío de más armas a Siria sólo puede empeorar la situación y temen que eso diese vía libre a los países que apoyan a Damasco, principalmente Rusia, para aumentar su apoyo. Además, las dos partes mantienen opiniones opuestas sobre la oportunidad de la medida de cara a la conferencia de Ginebra.

Para Londres y París, el levantamiento del embargo de armas reforzaría la postura de los rebeldes de cara a esa cita, mientras que otros países consideran que podría echar por tierra los esfuerzos diplomáticos. Esa postura es compartida por organizaciones como Oxfam, que ha llamado a la UE a mantener en vigor el embargo de armas y advirtió de que levantarlo sólo 'provocaría un mayor sufrimiento a los civiles atrapados en el fuego cruzado e impulsaría una mortífera competición por las armas'.