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Decenas de miles de moscovitas desafían el frío en contra de Putin

El Kremlin organiza una contramanifestación y muchos denuncian haber sido obligados a ir

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Las temperaturas que se registraron este sábado en Moscú, de hasta 20 grados bajo cero, no representaron ningún freno para que millares de ciudadanos salieran a manifestarse en la capital rusa y en muchas otras ciudades a favor y en contra del actual primer ministro, Vladímir Putin, que aspira a volver al Kremlin tras las elecciones del 4 de marzo.

'Rusia sin Putin', 'reformas políticas' y 'libertad para los presos políticos' fueron algunos de los gritos que corearon las decenas de miles de personas (120.000 según los organizadores y 35.000 según la Policía) que desfilaron en una marcha autorizada por el centro de Moscú hasta la plaza Bolótnaya. Es la tercera vez que la consigna 'a favor de unas elecciones limpias' sale a la calle tras las elecciones legislativas de diciembre, que la oposición califica de fraudulentas, y este sábado aglutinó movimientos políticos liberales, nacionalistas y de izquierdas y simples ciudadanos que quisieron expresar su rechazo a la política de Putin.

Por tercera vez sale a las calles rusas la consigna 'por unas elecciones limpias'

Uno de los asistentes, Yaroslav, un profesor de Historia simpatizante del movimiento socialista democrático, confía en que las protestas 'ejercerán presión sobre el poder, que el 4 de marzo no podrá engañar al pueblo como lo hizo en las legislativas'. Para este activista que participó en las manifestaciones del final de la Unión Soviética, 'es sólo el principio del levantamiento social, Rusia todavía duerme'. Yaroslav reconoce que la diversidad de movimientos es sólo 'una unión táctica temporal' y que cuando el pueblo despierte tendrán que manifestarse por separado porque las ideologías son muy distintas.

Tatiana, una joven de 30 años que asistía por segunda vez en su vida a una manifestación, reclamaba 'que Putin dimita, que cambie el poder y empiecen reformas políticas'. Esta joven profesora afirma: 'No es legal que Putin vuelva; no respeta a sus ciudadanos, ni las leyes, y poco a poco nos va robando nuestros derechos'.

Desde la tribuna, los organizadores, miembros de la sociedad civil y políticos opositores, exigieron que se lleven a cabo reformas políticas, que se libere a los presos que cumplen sentencias ilegales, que se anulen los resultados de las elecciones legislativas de diciembre y, sobre todo, que 'no se de ningún voto a Putin'.

Los manifestantes reclaman reformas y la liberación de los 'presos políticos'

Grigori Yavlinski, líder del partido demócrata ruso Yábloko, a quien la Comisión Electoral Central denegó el registro como candidato a las presidenciales por irregularidades en la documentación presentada, advirtió al poder de que el 2012 será un año clave: 'Para nosotros todo acaba de empezar y para ellos termina'.

La organización se felicitó porque la marcha de este sábado demostró que el espíritu de protesta que tomó la calle tras las elecciones legislativas de diciembre continua vivo y el mitin terminó con la intervención del músico Yuri Shevchuk, que hizo corear a los asistentes su conocida canción Patria, mientras los participantes lanzaban al aire centenares de globos blancos como símbolo de la esperanza y de la libertad.

El poder no ha reaccionado a las reivindicaciones ciudadanas que exigen cambios, pero está muy alerta de cómo la protesta puede influir en las elecciones presidenciales, porque desde que empezaron no se descarta que Putin no pueda ganar en la primera vuelta. El Kremlin este sábado también organizó una manifestación en el Parque de la Victoria para poder contrarrestar la información sobre la marcha opositora y puso autobuses especiales para trasladar a los manifestantes, que en muchos casos estaban agrupados por colectivos profesionales.

La movilización trata de impedir la victoria de Putin en las presidenciales

Bajo la consigna 'Contra las revoluciones naranjas', aludiendo al movimiento que en Ucrania llevó al poder a líderes prooccidentales en 2004, la manifestación de apoyo a Putin reunió según la Policía a 138.000 personas, pero según periodistas independientes la asistencia fue muy inferior. Los oradores alertaron del peligro de revolución que sólo la estabilidad de Putin puede evitar y el periodista Maksim Shevchenko clamó: 'Muchos escriben que os han obligado a venir; eso es calumnia, aquí nos hemos reunido gente libre, ¿sí? Contestad, ¡sí!'.

El diario electrónico Gazeta.ru recogía este sábado varios testimonios de gente que asistió por la fuerza a la manifestación bajo la amenaza de ser despedidos del trabajo.