Publicado: 23.05.2015 17:47 |Actualizado: 23.05.2015 17:47

Declaran no culpable a un policía que acribilló a quemarropa a dos negros desarmados en EEUU

Tras una persecución, Michael Brelo y una decena de agentes dispararon 137 veces contra Timmothy Russell y Malissa Williams, que murieron al recibir casi medio centenar de impactos de bala

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Estado en el que quedó el coche tras los disparos. AARON JOSEFCZYK / REUTERS

Estado en el que quedó el coche tras los disparos. AARON JOSEFCZYK / REUTERS

NUEVA YORK (EEUU).- Un tribunal estadounidense ha hallado no culpable al agente de Policía de Cleveland, Michael Brelo, implicado en la muerte de dos sospechosos de raza negra desarmados tras una persecución policial en 2012, según informan los medios de EEUU.

A Brelo, de 31 años, se le acusaba de dos cargos de asesinato por las muertes de Timmothy Russell, de 43 años, y Malissa Williams, de 30, fallecidos por los disparos efectuados por más de una decena de agentes de Policía, entre ellos el propio Brelo, al término de la persecución. Los agentes dispararon 137 veces; Russell y Williams recibieron casi medio centenar de impactos de bala.



Según los testimonios de los implicados, los agentes confundieron el ruido del vehículo con un disparo y procedieron a abrir fuego en defensa propia. A Brelo, no obstante, se le acusa de un agravante especial: siguió disparando varios segundos después de que el resto de sus compañeros cesara el fuego y lo hizo prácticamente a quemarropa, tras saltar sobre el capó del coche.

La Fiscalía considera que esta serie de disparos fue efectuada cuando ni Russell ni Williams suponían un peligro y el agente exhibió una clara intención de matar. La defensa, por contra, argumenta que Brelo actuó para asumir el control del vehículo, que todavía estaba en marcha y podía suponer una amenaza para los agentes.

Hasta ahora se desconoce por qué motivo exacto Russell y Williams se dieron a la fuga, aunque ambos tenían antecedentes penales. La persecución involucró a más de 60 vehículos policiales por toda la ciudad de Cleveland durante más de una hora, hasta que culminó en el fatal desenlace.