Publicado: 07.03.2014 15:55 |Actualizado: 07.03.2014 15:55

La derecha escoge al jefe del Eurogrupo durante la crisis para presidir la Comisión Europea

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

El ex primer ministro de Luxemburgo Jean-Claude Juncker ha sido elegido este viernes candidato del Partido Popular Europeo (PPE) para presidir la Comisión Europea (CE), imponiéndose al otro postulante, el comisario de Mercado Interior, Michel Barnier.

El expresidente del Eurogrupo, de 59 años, ha contado con el apoyo de la CDU de Angela Merkel y del PP español, que dio su respaldo al veterano político a instancias de la canciller alemana. Ambas delegaciones son de las más numerosas dentro del PPE. El resultado final fue de 627 votos emitidos, de los que 245 fueron para Barnier y 382 para Juncker.

El político luxemburgués, que estuvo al frente del Eurogrupo entre 2005 y 2013 y gestionó la crisis financiera y los rescates de Grecia, Irlanda y Portugal, ha agradecido la confianza dada por la mayoría de delegados del PPE y ha señalado que contará con Barnier para hacer campaña.

Juncker ha señalado que aunque los socialistas hayan ganado terreno en las encuestas "gracias a que el candidato socialista europeo Martin Schulz lleva seis meses haciendo campaña", el PPE "le atrapará rápidamente". En su discurso pidiendo el voto favorable de los delegados del PPE, reunidos en congreso en la capital irlandesa, Juncker sacó pecho de su experiencia comunitaria, especialmente de sus esfuerzos para "evitar la catástrofe" al frente del club del euro durante la peor crisis vivida por la eurozona.

El ex primer ministro luxemburgués señaló que en su campaña para la presidencia de la CE piensa propagar el mensaje de que "Europa no es algo que ya no funciona, sino que los europeos son capaces de grandes cosas". "Experiencia, solidaridad, futuro" es el lema delante del que ha posado en su primera rueda de prensa inmediatamente tras su elección. "Estoy muy orgulloso y contento de ser el candidato europeo del PPE. Visitaré todos los países que pueda hasta el 25 de mayo", anunció Juncker, que añadió rápidamente que "será imposible ir a todos".

Juncker defendió que las acciones y decisiones llevadas a cabo para evitar la quiebra de la eurozona "fueron necesarias, aunque no han sido aún suficientes". A propósito del desempleo, que en el conjunto de la UE ronda el 12%, Juncker dijo que "no todo lo puede hacer la Comisión Europea, son ante todo los países los que tienen que luchar para evitar una generación perdida", en alusión al elevado y desigual paro juvenil en territorio comunitario.

Por otro lado, afirmó que espera ser el presidente de la CE si el PPE gana las elecciones, pero ante las preguntas de la prensa no quiso rechazar totalmente la opción de ocupar otro alto cargo tras las elecciones del 22 al 25 de mayo en el Parlamento Europeo, y que también darán paso a renovaciones al frente de las otras instituciones comunitarias. El exprimer ministro luxemburgués no disipó así las dudas de si aceptaría en su lugar suceder tras esos comicios europeos al presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y no al actual presidente de la CE, el portugués José Manuel Durao Barroso.

Sobre este punto, el presidente del PPE, Joseph Daul, aseguró que el partido "apoyará a su candidato y no a ningún otro nombre". Juncker no sería el primer presidente luxemburgués de la Comisión Europea de la historia, pues antes que él ya lo fue Jacques Santer entre 1995 y 1999.

A la salida del congreso en que se han dado cita todos los líderes del PPE, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ha dicho estar "contento" con el resultado del congreso que ha derivado en la elección de Juncker. En una breve conversación con los periodistas españoles al abandonar el centro de convenciones de Dublín, Rajoy no ha querido aventurar si el apoyo a Juncker tendrá contrapartidas positivas para España y cuál será el peso de este país en los órganos de decisión europeos.