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Los desalojados en Wall Street preparan un plan B

La protesta busca nuevas acciones tras su expulsión del parque Zuccotti

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Los indignados de Wall Street, todavía conmocionados por el violento desalojo llevado a cabo por la Policía en la madrugada del martes, estudiaban ayer cómo recuperar el ímpetu de sus protestas.

Lo primero será 'un día de acción' con varias manifestaciones en la ciudad, temprano antes de la apertura de la Bolsa y más tarde en el día por el metro de Nueva York, para celebrar los dos meses de la creación de un movimiento que empezó en el distrito financiero de Manhattan el pasado 17 de septiembre con sólo un centenar de personas.

La acampada sin tiendas se hace muy difícil con las bajas temperaturas

'Veremos cómo se porta la Policía y cómo nos portamos nosotros', decía Michael Fix, uno de los miembros de Occupy Wall Street (OWS), 'mucha gente está en shock con lo que ha pasado y mucha gente está muy cansada, a lo mejor no seremos tantos esta vez pero no quiere decir que nos vayamos a rendir'.

El desalojo ha sido un golpe para OWS. Aunque los indignados han conseguido animar un debate general sobre la desigualdad económica en Estados Unidos y acuñar frases que ahora se han convertido en referencias populares, 'el 1% contra el 99%', su presencia en el centro del corazón financiero de Manhattan era un símbolo muy potente. La reacción en Nueva York alternaba ayer entre la indignación por los métodos usados por el alcalde Michael Bloomberg y el hecho de que mantuviera alejada a la prensa y detuviera a media docena de periodistas durante el desmantelamiento del campamento, y una cierta aprobación porque la decisión del Ayuntamiento, subrayaba The New York Times, era 'legalmente justificable'.

La 'cúpula' de OWS ya prepara el futuro. 'Nos estamos reagrupando y va a tomar tiempo', decía uno de sus portavoces, Bill Dobbs. Aunque los indignados pueden seguir manifestándose en la plaza Zuccotti,las nuevas reglas impuestas por la alcaldía y respaldadas por una decisión judicial, prohíben traer tiendas de campaña y sacos de dormir, lo que va a dificultar ejercer el derecho a la libre expresión que Bloomberg prometió defender al ordenar el desalojo. Se espera que en los próximos días las temperaturas bajen considerablemente: una permanencia es casi imposible sin infraestructura.

El movimiento ha logrado hacer popular la frase: 'El 1% contra el 99%'

La plaza ha recobrado su aspecto habitual. El martes por la noche centenares de personas se desplazaron a Zuccotti cuando reabrió, pero ayer por la mañana eran apenas una docena y el sitio estaba casi desierto. Había tensión: la alcaldía había limitado el acceso con barreras policiales; agentes de seguridad privados con chalecos amarillos, contratados por los dueños del emplazamiento, Brookfield Financial Properties, patrullaban el parque mientras equipos de limpieza hiperactivos se ocupaban sobre cualquier trozo de papel.

Uno de los indignados que llevaba una pancarta comparando a Bloomberg con el expresidente egipcio Hosni Mubarak y el tunecino Ben Ali, tuvo serias dificultades para entrar en la plaza. En otro momento, los bomberos rodearon a uno de los manifestantes que se había quedado dormido para indicarle que no podía quedarse así.

Daniela Lara llevaba tres semanas durmiendo en Zuccotti. El martes por la noche encontró donde alojarse en una iglesia cercana que acogió a unos cuantos manifestantes. Ayer volvió al parque con la intención de quedarse. 'Me parece increíble que la gente no esté prestando atención a lo que ha pasado, la ocupación es necesaria para dar esperanza a los que sufren, no nos vamos a rendir'. Daniela, que vino de Miami a apoyar a OWS, después de perder su trabajo, parecía ayer algo perdida. 'No hemos recibido instruccionessobre lo que vamos a hacer, pero imagino que alguien nos dirá algo'.