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Un detective corrupto investigó a Tony Blair y a la familia real

Un diputado laborista denuncia la pasividad de la Policía en las investigaciones

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La Policía británica tiene pruebas de que un detective privado de pasado siniestro investigó al ex primer ministro Tony Blair, a miembros de la familia real y a dirigentes políticos al servicio de dos periódicos sensacionalistas.

Se sospecha que el detective Jonathan Rees se dedicó durante años a robar documentos privados y conseguir documentación confidencial de la Policía, a veces chantajeando a los agentes, según el diario The Guardian.

El diputado laborista Tom Watson llevó el miércoles el tema al Parlamento para contar que el policía que dirige la investigación de las escuchas pagadas por el periódico News of the World le dijo que no podía ampliar las pesquisas para incluir a Rees sin permiso de sus superiores. 'Hay fuerzas poderosas que pretenden encubrir (el caso)', dijo Watson.

Rees trabajó para News of the World, propiedad de la empresa de Rupert Murdoch, y el Daily Mirror. Sólo del primer periódico facturaba al año unas 150.000 libras.

Pasó cinco años en prisión condenado por meter cocaína en el coche de una mujer para que perdiera el juicio sobre la custodia de sus hijos y luego volvió a prestar sus servicios a los tabloides.

Entre los políticos investigados, se encuentran Blair y los exministros Jack Straw y Peter Mandelson y el gobernador del Banco de Inglaterra. También están el príncipe Andrés y su mujer, los duques de Kent y Kate Middleton, cuando aún era novia del príncipe Guillermo. En todos estos casos se cree que Rees pudo acceder a información de las cuentas corrientes de esas personas.

Un portavoz de News International, editora del periódico de Murdoch, dijo que el detective trabajó para muchos periódicos y que la Policía no le ha solicitado ninguna información sobre Rees.

News of the World ha pagado indemnizaciones millonarias a varios personajes públicos para que retiren demandas originadas por interferir en sus comunicaciones privadas. La última ha sido la actriz Siena Miller, que recibió cerca de 100.000 libras (unos 112.700 euros).

La aparente pasividad de la Policía en relación a Rees y sus tratos con la prensa resulta sorprendente. Ya fue investigado y encarcelado otro detective privado de antecedentes mucho menos oscuros. Investigar a Rees supondría toparse con un probable foco de corrupción policial de alcance aún desconocido. Rees alardeaba ante sus ayudantes de tener cogidos a muchos policías corruptos, tanto de Scotland Yard como de Aduanas. En un caso, hasta guardaba la foto de un policía borracho con dos prostitutas y una tapa de inodoro en la cabeza.