Publicado: 19.10.2016 18:46 |Actualizado: 19.10.2016 18:48

Detenido por corrupción el gran artífice de la destitución de Rousseff

Eduardo Cunha, expresidente de la Cámara de Diputados de Brasil, estaba señalado
en el marco de la Operación Lava Jato contra el escándalo en Petrobras.

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El expresidente del Congreso de Brasil, Eduardo Cunha. - REUTERS

El expresidente del Congreso de Brasil, Eduardo Cunha. - REUTERS

BRASILIA.- Las fuerzas de seguridad de Brasil han detenido este miércoles por corrupción al expresidente de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha, principal artífice de la destitución de Dilma Rousseff y señalado en el marco de la Operación Lava Jato contra la trama en Petrobras.

El exdirigiente está acusado de haber recibido sobornos por valor de cinco millones de dólares a raíz de dos contratos para la construcción de dos buques sonda para la estatal petrolera. Será trasladado este mismo miércoles hacia Curitiba, donde se están llevando a cabo las investigaciones por estos supuestos hechos delictivos.

Cunha, quien hace unas semanas fue despojado de su escaño, fue arrestado por orden del juez Sergio Moro. El exdiputado es dirigente del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), al que pertenece el presidente del país, Michel Temer, quien está en el poder desde el pasado 31 de agosto, tras la destitución de Rousseff tras un proceso iniciado por el propio Cunha.



El exdirigente renunció al cargo de presidente de la Cámara de Diputados en julio, después de haber sido suspendido y destituido por su presunta implicación en el escándalo de corrupción de Petrobras y por la existencia de cuentas bancarias en Suiza. El acusado, sin embargo, atribuye todas estas investigaciones a su decisión de activar el proceso de impeachment contra la exmandataria.

Según fuentes consultadas por la agencia Efe, el expresidente del Congreso brasileño fue detenido en el barrio Asa Sul, uno de los más acomodados de Brasilia. Como máximo responsable de la Cámara baja, Cunha aceptó a trámite las acusaciones de irregularidades fiscales que dieron inicio a la persecución contra Rousseff por presuntas anomalías en el manejo de los presupuestos.

En julio pasado, Cunha se vanaglorió de haber iniciado el impeachment. "Estoy orgulloso por haber ayudado a que Brasil se librara de uno de los gobiernos más corruptos que ha tenido", declaró entonces. Sin embargo, el propio Cunha, cuando inició el proceso contra la exmandataria, ya era investigado por su presunta participación en la red de corrupción que operó en la petrolera estatal Petrobras.

Para la acusación, Cunha mantenía oculto el dinero que habría recibido en sobornos en cuentas cifradas abiertas en bancos suizos, lo que el exdiputado siempre negó, aunque sus argumentos fueron desbaratados por la justicia helvética, que comprobó la existencia de dichos depósitos. Tras esa comprobación y otros indicios, el Supremo abrió tres causas distintas, una de las cuales fue remitida al juez Moro, responsable de la investigación en Petrobras, una vez que perdió su escaño.