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El dictador argentino Videla muere en prisión a los 87 años

El exmilitar, bajo arresto en la cárcel de Marcos Paz, en los alrededores de Buenos Aires,  falleció en la madrugada de causas naturales

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El ex dictador Jorge Rafael Videla, quien encabezó un sangriento gobierno militar en Argentina entre 1976 y 1983, murió este viernes a los 87 años mientras cumplía en prisión varias condenas de cadena perpetua por delitos de lesa humanidad. [MIRA LA FOTOGALERÍA]

Videla estaba bajo arresto en la cárcel de Marcos Paz, en los alrededores de Buenos Aires, donde falleció en la madrugada de causas naturales.

Cecilia Pando, esposa de un militar y conocida en Argentina por su defensa de los efectivos que actuaron durante la dictadura, ha comentado que 'anoche no se sentía bien'. 'Lo llevaron al hospital que hay dentro del penal, pero no tenía nada y lo volvieron a llevar a su celda. Esta mañana cuando hicieron el recuento de los detenidos, no estaba y cuando fueron a ver a su celda lo encontraron muerto', ha agregado. Cecilia Pando  ha señalado que el exdictador no tenía ningún problema concreto de salud, 'pero el último tiempo lo aislaron porque había un rumor de que lo iban a matar'.

En 1990 fue beneficiado con un indulto dictado por el presidente Carlos Menem Videla fue condenado a 50 años de prisión por el robo de bebés durante su mandato en la última dictadura militar (1976-1983). La pena fue dictada por el Tribunal Federal número seis y se sumaba a otras condenas anteriores. Este proceso investigó 35 casos de apropiación de niños nacidos en cautiverio. Antes,  fue el primer gobernante de la dictadura argentina condenado a prisión perpetua, cuando en 2010 la Justicia le declaró culpable del fusilamiento de una treintena de presos políticos en 1976.

Organismos de derechos humanos consideran que cerca de 30.000 opositores fueron asesinados por la dictadura militar. Otros delitos imputados a los responsables de la represión ilegal son las torturas y el robo de bebés, que eran arrancados a las víctimas.

El militar ascendió al poder el 24 de marzo de 1976, junto a los oficiales Emilio Massera y Orlando Agosti, después de liderar el golpe de Estado que derrocó a la presidenta y dio paso a una cruenta dictadura de siete años. Durante sus cinco años de gestión, organizó el Mundial de Fútbol de 1978 y estuvo a punto de declarar la guerra a Chile por un conflicto limítrofe que se superó gracias a la mediación del Papa Juan Pablo II. Con el liberal José Alfredo Martínez de Hoz como ministro de Economía, instrumentó una política basada en la apertura de los mercados y la liberalización de la legislación laboral, mantenida hasta que fue sucedido al frente de la Junta por el general Roberto Viola el 29 de marzo de 1981.

Tras el restablecimiento de la democracia, fue detenido en 1984 y condenado a reclusión perpetua al año siguiente. En 1990 fue beneficiado con un indulto dictado por Carlos Menem y años después el juez español Baltasar Garzón le incluyó en una nómina de militares y civiles argentinos cuya captura internacional ordenó por crímenes cometidos durante la dictadura.

No volvió a ser apresado hasta 1998 por orden de un magistrado bonaerense que investigó la apropiación de hijos de víctimas de la represión ilegal. Pocos días después de su detención, un tribunal aceptó que Videla, que entonces tenía 72 años, cumpliera prisión domiciliaria, beneficio que las leyes argentinas otorgan a los mayores de 70, hasta que a finales de 2008 fue trasladado a una cárcel militar. Desde entonces fue objeto de numerosos juicios por actuaciones durante su dictadura y que, sentencia tras sentencia, le hallaron culpable por crímenes contra la Humanidad.

Videla fue el primer gobernante de la dictadura argentina condenado a prisión perpetua, cuando en 2010 la Justicia le declaró culpable del fusilamiento de una treintena de presos políticos en 1976. Su última condena se remonta a julio 2012 cuando fue condenado a 50 años de cárcel por el robo de bebés dentro de un plan sistemático ejecutado por la dictadura. Hace apenas unos días, el 6 de mayo, afrontó su último procesamiento al ser procesado por crímenes de lesa humanidad en la provincia de Rosario.

Las reacciones al fallecimiento del dictador no se han hecho esperar. Una de las primeras voces que se han alzado ha sido la de la presidenta de la organización Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, quien ha considerado que 'un ser despreciable ha dejado este mundo', quien nunca se 'arrepintió' de los crímenes cometidos durante los años que estuvo en el poder. 

Abuelas de la Plaza de Mayo: 'Un ser despreciable ha dejado este mundo' 'La historia seguramente considerará el genocidio que hemos sufrido los argentinos, el oprobio de una dictadura cívico-militar como la que él encabezó, de la que no se arrepintió y de la que, incluso, hizo declaraciones tardías para reivindicar todos sus delitos', ha afirmado De Carloto, en declaraciones a Radio Continental recogidas por Clarín .  La presidenta de la organización que busca a los hijos de desaparecidos bajo la dictadura se ha referido igualmente a Videla como un 'hombre malo' que 'fue juzgado y condenado'.

Nora Cortiñas, integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, reclamó que se abran todos los archivos secretos aún no revelados sobre la dictadura. 'Se mueren los genocidas y no se van abriendo los archivos. Queremos que se abran, que salga a la luz, que no se mueran llevándose el secreto. Pero se murió en una cárcel común, lo que muestra que se va terminando la impunidad', dijo Cortiñas en declaraciones a la agencia Télam.

 Por otro lado, el Premio Nobel de la Paz 1980, Adolfo Pérez Esquivel, afirmó que no se alegra por la muerte de Videla, de quien dijo ha hecho 'mucho daño'. 'La muerte de Videla no debe alegrar a nadie. Fue un hombre que ha pasado por la vida haciendo mucho daño y ha traicionado los valores de todo un país', dijo el titular del Servicio Paz y Justicia en declaraciones a la prensa. Pérez Esquivel, quien estuvo preso durante la última dictadura (1976-1983), consideró que se debe seguir investigando los crímenes del régimen de facto y 'seguir trabajando por una sociedad mejor, más justa, más humana, para que todo ese horror no vuelva a ocurrir nunca más'.

Muere el ex dictador argentino Rafael Videla