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Dimite el ministro de Justicia noruego por los atentados de julio

Knut Storberget había sido muy criticado por la actuación policial

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El primer ministro noruego, el laborista Jens Stoltenberg, ha anunciado la dimisión del ministro de Justicia, Knut Storberget, criticado por la actuación de la Policía en los atentados del pasado 22 de julio que causaron 77 muertos.

Storberget ya había mostrado su intención de dimitir tras las elecciones municipales, celebradas hace dos meses, pero aceptó la petición del primer ministro de que siguiera hasta presentar en el Parlamento el informe sobre las medidas adoptadas por el Gobierno a raíz del doble ataque terrorista, según reveló éste. Stoltenberg admitió que habría preferido que su ministro continuase en el puesto, pero se mostró comprensivo con las razones 'privadas' aportadas por él.

Su sustituta será la hasta ahora ministra de Defensa, Grete Faremo, quien ya había ocupado la cartera de Justicia entre 1992 y 1996, aunque tuvo que abandonarla al descubrirse que su departamento había vigilado de forma ilegal a un miembro de una comisión de investigación. El nuevo ministro de Defensa será Espern Barth Eide, actual secretario de Estado de Asuntos Exteriores.

La actuación de las fuerzas policiales y de Storberget, de 47 años y en el cargo desde 2005, había quedado en entredicho cuando el ultraderechista Anders Behring Breivik asesinó a 77 personas en un doble atentado.

Representantes de la oposición parlamentaria y los abogados de las víctimas y supervivientes criticaron la comparecencia parlamentaria de Storberget por aportar pocos datos y por dejar en evidencia otra vez la falta de coordinación en el despliegue policial.

Stoltenberg anunció hoy que este departamento sufrirá una reorganización interna y recibirá una mayor dotación, además de pasar a llamarse a partir del 1 de enero Ministerio de Justicia y de Planificación de Emergencias.

Breivik hizo estallar el 22 de julio un coche bomba en el complejo gubernamental de Oslo, donde murieron ocho personas, e inmediatamente después se trasladó a la isla de Utøya, donde disparó de forma indiscriminada matando a 69 jóvenes que asistían al campamento de las Juventudes Laboristas (AUF).