Público
Público

Los diplomáticos europeos denuncian los abusos israelíes en Cisjordania

Un informe recomienda mejorar las condiciones de los palestinos bajo la administración civil y militar de Israel

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Un informe elaborado por diplomáticos europeos acreditados en Jerusalén y Ramala y que en diciembre aprobó la UE en Bruselas recomienda una serie de medidas urgentes para mejorar la penosa situación de los palestinos en el área C de los territorios ocupados, que representa el 62% del territorio palestino, que contiene el 5,8% de la población y está bajo el control total de seguridad de Israel y bajo el control civil casi completo del Estado sionista.

El informe, al que ha tenido acceso Público, representa una nueva llamada de atención a los niveles de decisión política de la UE, que mantienen una pasividad total que redunda en perjuicio de los intereses europeos.

'Los palestinos de la zona viven con sólo 20 litros de agua al día', dice el dossier

El texto de 16 folios pone de manifiesto que los diplomáticos cumplen con su trabajo al denunciar los continuos excesos y abusos de Israel, pero también pone en evidencia a los dirigentes políticos europeos, que no atienden a las demandas de sus diplomáticos y en cambio sí responden positivamente a Israel y consienten su ocupación.

La actitud de los dirigentes europeos no es nueva y alienta la expansión de Israel en Cisjordania. El número de colonos que viven en el área C (excluida Jerusalén oriental) se ha multiplicado por más de tres desde la Conferencia de Madrid de 1991, y ahora representa, en violación de la Cuarta Convención de Ginebra, una población de más de 310.000 personas, es decir, más del doble de los habitantes palestinos que residen en la misma área C.

Israel ha hostigado a la población autóctona para expulsarla de sus pueblos y de sus casas, lo que ha ocurrido con frecuencia.

El número de colonos en el área C se ha multiplicado por tres desde 1991

Un ejemplo es el Valle del Jordán, donde, antes de la ocupación de 1967, residían entre 200.000 y 300.000 personas y ahora sólo viven 56.000, contando las de Jericó, según el informe.

El resto se ha visto obligado a emigrar a otros lugares bajo la presión de Israel. 'Si las tendencias actuales no se detienen y no se les da la vuelta, el establecimiento de un Estado palestino en las fronteras de 1967 parece más remoto que nunca', advierte el informe.

El área C, donde hay 520 comunidades palestinas, posee 'recursos naturales fundamentales, así como tierra para el crecimiento demográfico y futuro de un Estado palestino viable', continúa el informe.

Los diplomáticos recomiendan a Bruselas que adopte un paquete de medidas urgentes para paliar la situación, entre las que aconsejan perseguir un cambio de política de Israel en los territorios del área C y 'reducir la vulnerabilidad' de la población palestina.

Para ello, es necesario que los jefes de Estado y de Gobierno de la UE se impliquen en el conflicto, una cosa que hasta ahora no ha ocurrido.

Al enviado especial del Cuarteto, Tony Blair, se le ve vagar por la zona, desde hace cuatro años y medio, sin el menor convencimiento de que puede hacer algo positivo para resolver el conflicto.

Uno de los puntos más problemáticos es la extrema limitación que experimentan los palestinos respecto a los accesos a los recursos naturales del área C, lo que impide su desarrollo económico.

'En las comunidades palestinas que se han marginado, los residentes sobreviven con apenas 20 litros de agua al día, una cantidad que está muy por debajo de los cien litros recomendados por la Organización Mundial de la Salud.', denuncia el informe.

Los territorios ocupados fueron divididos en tres zonas en los Acuerdo de Oslo. La zona A, que es la más pequeña, está bajo el control civil y de seguridad palestino y se circunscribe prácticamente a los núcleos urbanos. El área B, en cambio, está bajo el control civil palestino, pero el control de la seguridad lo comparten los palestinos y los israelíes. Y la zona C es la que es objeto del análisis de los diplomáticos.

Las regulaciones de La Haya 43 y 55 estipulan que la potencia ocupante nunca puede obtener la soberanía en la zona ocupada en función de una prolongada ocupación.

No obstante, la comunidad internacional, incluida la UE, ya ha aceptado que Israel no se retirará de todos los territorios ocupados, en lugar de defender los derechos de los palestinos.