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Los diputados árabes israelíes reciben amenazas de muerte

Maldición 'pulsa denura' a los parlamentarios que denuncian el bloqueo de Gaza

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'Te quedan 180 días de vida. Tu muerte será repentina y cruel y vendrá acompañada por mucho dolor... ha llegado el momento de que prepares el testamento'. Esta maldición, conocida en Israel como la pulsa denura, ha sido la última coacción de la que ha sido objeto el diputado de la Kneset (Parlamento) Ahmed Tibi, del partido árabe Raam Taal. Ni es la primera amenaza de muerte contra Tibi, ni es el único parlamentario árabe al que tratan de intimidar en los últimos días.

'Las amenazas responden a la atmósfera de incitación contra los árabes por parte de la extrema derecha. Recibí llamadas telefónicas en las que se me amenazaba de muerte, y hoy la pulsa denura. Pero muy a su pesar continuaré diciendo que estoy en contra del bloqueo de Gaza y de la ocupación', comentó Ahmed Tibi a Público poco después de denunciar lo ocurrido ante el agente de policía encargado de la seguridad de la Kneset.

La pulsa denura, que en arameo significa 'látigo de fuego', es la peor maldición que existe en el judaísmo, según los judíos más religiosos. Se trata de una fórmula cabalística muy compleja mediante la que ciertos rabinos y creyentes ordinarios invocan a los ángeles de la destrucción para que obren contra alguien de quien se dice que está haciendo daño a los judíos, solicitando su muerte inmediata.

La pulsa denura

La pulsa denura adquirió cierta notoriedad en el otoño de 1995. La prensa hebrea de la época publicó que un grupo de rabinos y judíos religiosos habían dirigido la ceremonia contra el entonces primer ministro, Yitzhak Rabin, a quien se acusaba de haber firmado los acuerdos de Oslo con los palestinos y de querer retirarse de los territorios ocupados de Cisjordania y Gaza. La ceremonia se celebró el 6 de octubre de 1995 y Rabin fue asesinado en Tel Aviv un mes después.

La maldición volvió a ser noticia diez años más tarde, en julio de 2005, cuando la ceremonia de la pulsa denura se celebró en el cementerio de Rosh Pina y se dirigió contra el entonces primer ministro, Ariel Sharon, quien en enero del año siguiente sufrió un derrame cerebral y hasta el día de hoy sigue en coma profundo. A Sharon se lo acusó de la retirada israelí de la franja de Gaza, ocurrida en el verano de 2005.

Algunos expertos en religión sostienen que el peligro de la pulsa denura no es tanto la maldición en sí misma como el hecho de que cualquier loco puede sentir el impulso de ejecutar la orden por su cuenta y matar a la persona contra la que se ha proferido.

'Tus días están contados, sucio árabe. Te prometo que tus días están contados'

Tibi no es el único diputado de Raam Taal que estos días ha recibido amenazas de muerte. Su colega Taleb al-Sana ha sido amenazado también por su posición con respecto a la Flotilla de la Libertad. La crisis de la última semana ha servido para agravar la cada vez mayor división que existe en la sociedad israelí entre judíos y árabes. Al-Sana ha recibido mensajes en los que se afirma que puede considerarse muerto e incluso lo han insultado cuando entraba en la Kneset.

'Tus días están contados, sucio árabe. Te prometo que tus días están contados. Moriréis tú y todos los árabes. Si un primer ministro a quien se estima puede ser asesinado, ¿no se te puede matar a ti?', se dice en una de las amenazas que ha recibido Tibi.

Pese a los esfuerzos de Turquía, anfitriona de la Conferencia sobre Interacción y Medidas de Construcción de Confianza en Asia (CICA), no hubo consenso entre los 18 países asiáticos y del Mediterráneo para incluir una condena a Israel por el ataque a la Flotilla de la Libertad en la declaración final. Aun así, el presidente turco, Abdullah Gül, reiteró la práctica ruptura de relaciones con Tel Aviv durante el cierre de la conferencia en Estambul. Según Gül, el abordaje ilegal israelí, en el que murieron ocho ciudadanos turcos y uno estadounidense, “aumentará el aislamiento” de Israel en Oriente Próximo y Tel Aviv “sufrirá las consecuencias de este grave error”. Israel estuvo representado por su embajador en Ankara, Gabi Levy, quien abandonó la reunión cuando el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, arremetió verbalmente contra el Estado judío.