Publicado: 11.12.2014 21:23 |Actualizado: 11.12.2014 21:23

El director de la CIA reconoce que usaron técnicas "detestables"

John Brennan responde al informe del Senado de EEUU sobre las torturas y admite que la agencia "no estaba preparada" para poner en marcha un programa de detenciones e interrogatorios como el que se le encomendó tras el 11-S

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Obligado a salir ante los micrófonos tras la publicación del informe del Senado sobre las torturas de la CIA, el director de la Agencia de Inteligencia de EEUU, John Brennan, ha reconocido este jueves que emplearon técnicas de interrogatorio "detestables". Sin embargo, y a pesar de ello, ha defendido la labor de los agentes tras los atentados del 11-S y que los métodos utilizados contra sospechosos de terrorismo eran "legales" en ese momento.

En una inusual rueda de prensa, Brennan habló desde la sede de la CIA en Langley, en Virginia, a las afueras de Washington, para responder al documento del Comité de Inteligencia del Senado divulgado esta semana. Ese informe, fruto de una investigación de más de cinco años, asegura que la agencia llevó a cabo prácticas de interrogatorio "más brutales" y menos efectivas de lo que había admitido en los años posteriores a los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. 

"No había respuestas fáciles ante los atentados del 11-S", dice Brennan

El jefe de la Inteligencia estadounidense admitió que la  CIA "no estaba preparada" para poner en marcha un programa de detenciones e interrogatorios como el que se le encomendó. "No había respuestas fáciles" ante esos atentados, sostuvo Brennan sobre los ataques a las Torres Gemelas. Hubo casos en los que agentes de la CIA usaron prácticas "que no habían sido autorizadas" y que fueron "detestables y deberían ser repudiadas por todos", pero la "inmensa mayoría" de los trabajadores de la agencia "hicieron lo que se les pidió hacer en servicio de nuestra nación", remarcó.

Según el informe del Senado, los métodos de interrogatorio a sospechosos de terrorismo en los ocho años posteriores al 11-S incluyeron asfixias simuladas, baños en agua congelada, privación de sueño durante más de una semana, alimentación e hidratación rectal, así como amenazas de abusos y muerte. Muchos de esos detenidos facilitaron información de inteligencia "útil y valiosa", afirmó Brennan, pero puntualizó que es imposible saber si fue por el hecho de haber sido sometidos a esos métodos de interrogatorio.

Brennan sí defendió que información facilitada por esos detenidos "fue usada" en la operación que permitió localizar y acabar con la vida del entonces líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, en Pakistán en 2011, algo que pone en duda el informe del Senado. "Fallamos en hacer responsables a algunos funcionarios por sus errores", dijo ante los medios el director de la CIA, que defendió que la agencia no había engañado intencionalmente ni al Gobierno de EEUU ni al público. 

Asimismo, el jefe de Inteligencia señaló que apoya "totalmente" la decisión que tomó el presidente Barack Obama de prohibir esas técnicas de interrogatorio nada más llegar a la Casa Blanca en 2009, pero rehusó decir si él las considera "tortura". Obama reconoció ayer martes que esas prácticas "hicieron un daño significativo a la imagen de Estados Unidos en el mundo". "Ningún país es perfecto. Pero una de las fortalezas que hacen excepcional a esta nación es nuestra voluntad de confrontar nuestro pasado abiertamente, afrontar nuestras imperfecciones, corregirlas y hacerlo mejor en el futuro", reflexionó el mandatario.