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El documental 'La revolución silenciosa' abre los ojos sobre el conflicto kurdo en Siria

Sus productores buscan mecenas en Internet que quieran apoyar el proyecto que explica cómo los tres millones de kurdos que viven en Siria han aprovechado el contexto de guerra para iniciar una revolución política y cultural con el obj

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The Silent Revolution (Esp) from CELOFÁN AUDIOVISUAL

El documental The Silent Revolution (La Revolución Silenciosa) explica la revolución que están protagonizando los cerca de 3 millones de kurdos que viven en Siria. Con el estallido de la guerra civil -en el marco de la llamada ‘Primavera Árabe'- los kurdos de Siria han aprovechado el contexto para emprender su propia revolución, una lucha por su reconocimiento como pueblo y por la autodeterminación, frente a un Gobierno, el de Al Assad, que durante décadas, al igual que su padre, les ha reprimido y prohibido cualquier expresión política o cultura kurda. 

Según aseguran los productores de este documental, la actualidad sobre este proceso histórico que viven los kurdos en Siria sufre una gran marginación informativa puesto que los enfrentamientos armados entre el régimen de Bashar Al Assad y los diferentes grupos opositores árabes monopolizan la cobertura periodística. 'Es por eso que creemos necesario dar a conocer la otra Siria, aquella que apuesta por una tercera vía para la resolución del conflicto'.

'Queremos dar a conocer la Siria que apuesta por una tercera vía para la resolución del conflicto'Su objetivo es dar a conocer una situación política de vital importancia, muy parecida a la vivida en España al final de la dictadura franquista y con paralelismos con la situación que vivimos actualmente. 'Estuvimos en Siria para grabar una película documental de unos 60 minutos que recoge esta realidad desde la base y que focaliza en 6 ámbitos: la política, la educación en lengua kurda, la implicación de la mujer en el conflicto, la milicia kurda, los medios de comunicación y la cultura', detallan. El documental se grabó en la ciudad de Afrin coincidiendo con los días previos a la celebración del Newroz, la fiesta del Año Nuevo Kurdo que coincide con la llegada de la primavera.

El proyecto ha puesto en marcha una campaña de micromecenazgo en Verkami para aquel que quiera contribuir al proyecto. Las aportaciones económicas servirán para cubrir los gastos del viaje y sufragar los costes de la postproducción (grafista, montador-etalonador, postproducción de sonido).

Justo después del inicio de la guerra, los kurdos sirios que ocupan el norte del país (cerca de 3 millones de personas) se encontraron ante una disyuntiva: unirse a una oposición siria con una marcada agenda árabe e islamista, o seguir fieles al gobierno de Damasco, de carácter laico, pero dictatorial y con antecedentes represivos, especialmente en Kurdistán. Ni los unos ni los otros les convencieron y por eso optaron por una tercera vía: declarar una ‘autonomía de facto' y gestionar su propia revolución.

Hace un año consiguieron echar al régimen de Bashar al-Assad de determinadas zonas y también evitar que el Ejército Libre de Siria penetrara en sus territorios. Desde entonces las Unidades de Protección Kurdas (PYG) controlan la región, se ha creado un Comité Supremo Kurdo con representantes de quince partidos kurdos, se ha impulsado la enseñanza de la lengua kurda en las escuelas después de cuarenta años de prohibiciones y ha empezado a funcionar RonahiTV, una televisión kurda que trabaja desde el terreno y cuyos estudios centrales se encuentran en Bruselas.

La violación de los derechos de los dos millones y medio de kurdos de Siria -que representan el 10% de la población del país- ha sido constante desde que el Partido Baaz (Partido del Renacimiento Árabe Socialista) llegó al poder en 1963. Sometidos durante los casi cincuenta años de dictadura, la represión del régimen sirio contra el pueblo kurdo aumentó con la llegada de Bashar Al Assad al poder en el año 2000, hecho que provocó el encarcelamiento de miles de disidentes políticos y sangrientos episodios. Al margen de Damasco y de la oposición árabe, los kurdos rechazan verse inmersos en la guerra sectaria en que se ha convertido el conflicto sirio y no desean que sus ciudades ofrezcan escenas de destrucción y desolación como pasa a Homs y Alepo.

En julio del año 2012, Massoud Barzani, presidente del Gobierno Regional del Kurdistán Iraquí, consiguió que las dos principales facciones kurdas de Siria sellaran un acuerdo histórico y crearan el Comité Supremo Kurdo. Esta estructura de gobierno de unidad nacional administra el Kurdistán sirio y mantiene una lucha activa por el reconocimiento nacional del pueblo kurdo y la garantía de los derechos en una futura constitución siria. Además, esta nueva estructura quiere ejercer de contrapeso ante un Consejo Nacional Sirio con una marcada agenda árabe e islamista. La enseñanza de la lengua kurda en las escuelas y la rotulación en el idioma autóctono de las calles y carreteras han sido algunas de las primeras medidas que han tomado los kurdos después de casi cincuenta años de dictadura. La recuperación de las expresiones culturales propias marca esta revolución histórica y silenciosa protagonizada por los kurdos de Siria.