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EEUU acusa al Ejército de China de realizar ciberataques

Washington culpa abiertamente a Pekín de los ataques contra los sistemas informáticos del Gobierno estadounindense

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El Pentágono ha acusado a las Fuerzas Armadas de China de atacar los sistemas informáticos del Gobierno estadounidense y de contratistas de Defensa 'para localizar las capacidades militares que podrían ser explotadas durante una eventual crisis bilateral'. 'En 2012, numerosos sistemas informáticos de todo el mundo, incluidos los del Gobierno de Estados Unidos, han sido objeto de continuas intrusiones, algunas de las cuales parecen ser directamente atribuibles al Gobierno y a las Fuerzas Armadas de China', ha dicho el Pentágono en su informe anual al Congreso.

Aunque en el pasado ya han surgido informes de empresas privadas que apuntaban a los militares chinos como autores de los numerosos ciberataques contra otros gobiernos -el pasado febrero un informe de la compañía estadounidense Mandiant apuntaba directamente a un edificio de las fuerzas armadas chinas en Shanghái- , es la primera vez que Washington lo hace directamente.

Se desconoce por qué el Ejecutivo de Barack Obama ha elegido hacerlo a través del informe del Pentágono. Fuentes de la Casa Blanca consultadas por el The New York Times a este respecto, han subrayado que se trata de un documento 'profundamente coordinado'. Fuentes gubernamentales han informado también de que el ciberespionaje se está convirtiendo en uno de los ejes de las relaciones bilaterales y que ha sido el tema central de los últimos viajes del secretario del Tesoro, Jacob Lew, y del jefe del Estado Mayor, el general Martin Dempsey, a China.

De acuerdo al texto del Pentágono, el objetivo principal de estos ataques informáticos sería robar tecnología industrial, pero también para 'dibujar un cuadro sobre las redes estadounidenses de Defensa y de las capacidades militares'. Además, el Pentágono ha advertido de que China está invirtiendo en tecnología informática para blindar los sistemas de vigilancia militar estadounidenses con el fin de expulsarlos gradualmente de su territorio hasta tenerlos a 2.000 millas de su costa.

De acuerdo al informe, el presupuesto de Defensa de China se encuentra en una horquilla entre los 135.000 y los 215.000 millones de dólares, en su mayoría destinado a partidas opacas. Sin embargo, sigue siendo un tercio del estadounidense. A este respecto, el Departamento de Defensa ha detallado que el portaaviones 'Liaoning', cuya construcción acabó el pasado mes de septiembre, es el primero de los muchos que China planea desplegar en los próximos 15 años.

Aunque las autoridades chinas han dicho que el 'Liaoning' no tendrá 'efectividad operativa' hasta dentro de tres o cuatro años, lo cierto es que está desplegado en los mares Oriental y Meridional de China, donde están varios archipiélagos en disputa con otros países de la región.

El Pentágono se ha referido a otro tipo de inversión: 'China sigue aprovechando las expediciones empresariales, los intercambios académicos y los conocimientos de los chinos repatriados para aumentar el nivel de su tecnología y experiencia con el fin de apoyar la investigación militar', ha indicado. El informe también ha destacado la importancia que el ciberespionaje está adquiriendo en la doctrina militar china, en la que destacan obras como 'Ciencia de la estrategia' y 'Ciencia de las campañas', que lo identifican con la forma más efectiva de derrotar a un enemigo fuerte.

Tras conocerse el contenido del informe, China ha rechazado las acusaciones aduciendo que ese tipo de documentos se 'publican año tras año'. Así lo aseguró hoy en una rueda de prensa la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Hua Chunying. Tras asegurar que China 'ha tomado nota de los informes', destacó que el país asiático está 'comprometido a desarrollar un sistema cibernético pacífico', que definió como uno de los 'pilares' de la seguridad global.

Por su parte, la agencia oficial Xinhua calificó el texto de 'irresponsable y dañino para la confianza entre ambos países', en palabras de Wang Xinjun, investigador de la Academia de Ciencias Militares del Ejército de Liberación Popular (ELP) chino. 'Aunque es de sentido común saber que no se puede determinar el origen de un ciberataque sólo a través de una dirección de IP, algunas personas del Pentágono prefieren creer que proceden de China por el viejo sentido de rivalidad', apunta.