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EEUU descubre un tesoro natural en Afganistán

Un informe del Pentágono concluye que el país asiático tiene recursos minerales por valor de 820.000 millones de euros. EEUU dice que puede convertirse en "la Arabia Saudí del litio"

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Cuando Arabia Saudí descubrió en los años treinta los primeros pozos de petróleo, el reino árabe era un gigantesco desierto cuya única riqueza era ser la cuna del Islam. Setenta años después, Arabia Saudí controla con mano de hierro el mercado del oro negro, aunque esta fuerza también convirtió el país en una zona bajo control estratégico y militar de EEUU.

Afganistán, el quinto país más pobre del mundo, en guerra permanente desde la caída del régimen talibán en 2001, podría convertirse en 'la Arabia Saudí del litio', según un informe del Pentágono. Un equipo de geólogos del United States Geological Survey halló en el país asiático reservas de minerales por un valor de un billón de dólares (820.000 millones de euros), informó ayer el diario The New York Times. Además de cobre, oro y otros minerales, Afganistán tiene un inmenso yacimiento de litio, un metal blanco imprescindible en la construcción de ordenadores, teléfonos móviles o baterías de coches eléctricos.

'Dudo que sepamos gestionar esta riqueza', dice un analista

El informe da una idea aproximativa del tesoro cuyo valor podrían ser aún superior. Los analistas ya apuntan que si los estudios de los geólogos son ciertos, la guerra podría dar un vuelco de 180 grados y Afganistán se convertiría en una de las mayores potencias mineras del mundo, en un espacio estratégico para la economía, con las primeras reservas mundiales de litio, por delante de Bolivia.

'Los recursos naturales de Afganistán desempeñarán un papel determinante en el desarrollo económico del país', declaró ayer Jawad Omar, portavoz del Ministerio de Minas e Industria afgano, aunque subrayó que el Gobierno aún no ha estudiado las conclusiones de los geólogos estadounidenses. Desde el inicio de la guerra, hace casi nueve años, Afganistán aparece entre los países más damnificados del mundo: casi la mitad de sus 30 millones de habitantes vive con menos de 14 dólares al mes; la tasa de alfabetización no supera el 25% y la esperanza de vida es de 43 años. 'No se ha hecho nada para la población. Hay que desarrollar la democracia local; invertir en educación, sanidad, arte... Si no se hace, la radicalización es inevitable', denunció Hamit Bozarslan, autor de Una historia de la violencia en Oriente Medio (editorial Península).

Muchos yacimientos están en zonas de acceso difícil

El paralelo con Arabia Saudí es interesante. Aunque el reino árabe nunca estuvo en guerra, Riad es considerado un fiel aliado de Washington. El petróleo le permitió modernizar, desarrollar infraestructuras y tener una gran independencia financiera. El problema ha sido y aún lo es la corrupción de sus dirigentes, que no han redistribuido la riqueza al pueblo.

Según el último informe anual de Transparency International, Afganistán es el segundo Estado más corrupto del mundo, detrás de Somalia. Por otra parte, para asegurarse buenos precios de bruto, EEUU nunca fue muy crítico con los excesos de la dictadura saudí. ¿Un guión parecido podría escribirse en el nuevo Afganistán?

El analista político afgano Janan Mosazai es pesimista: 'Dudo que el país sea capaz de gestionar esta riqueza para construir un Afganistán más prospero y pacífico'. Mosazai toma como referencia la República Democrático de Congo, donde los recursos se han convertido 'en una maldición'.

'La gran pregunta es si permitirá un desarrollo responsable, en términos sociales y medioambientales', reconoció Paul A. Brinkley, del Pentágono. Por ahora, las autoridades estadounidenses no hablan de las consecuencias del hallazgo sobre la presencia de las fuerzas de la OTAN. Sólo apuntan el problema de las infraestructuras, porque los yacimientos se hallan en zonas de difícil acceso en un país montañoso y cuya población no tiene cultura minera. Durante la conferencia internacional sobre el país el próximo 20 de julio en Kabul se hablará del tesoro.