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El Ejército pide que Manning sea juzgado por un tribunal militar

El acusado de filtrar miles de documentos a Wikileaks podría ser condenado a cadena perpetua en el proceso

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Bradley Manning, el soldado sospechoso de haber filtrado a Wikileaks los miles de documentos que pusieron en apuros a la diplomacia estadounidense, corre el riesgo de enfrentarse a un tribunal militar que podría condenarle a cadena perpetua.

Son las recomendaciones del oficial encargado de la investigación, el teniente coronel Paul Almanza, presidente del tribunal castrense, que tenía hasta el 16 de enero para hacer públicas sus conclusiones. Almanza consideró que existían 'motivos razonables para creer que el acusado cometió los presuntos delitos' y que por tanto debía someterse a la Justicia militar. La decisión, en manos del general de división del Ejército Michael Linnington, se conocerá en las próximas semanas.

La acusación presentó como prueba un chat entre Manning y Assange

Manning, de 24 años podría ser acusado de 'ayudar al enemigo', un delito que conlleva la pena de muerte, aunque la acusación ya ha anunciado que 'sólo' pedirá cadena perpetua. Los otros 22 cargos incluyen robo de bienes públicos y documentos, difusión de información confidencial relativa a la defensa y violación del reglamento del programa de seguridad de información del Ejército, entre otros.

El exanalista está acusado de descargar más de 700.000 archivos secretos o confidenciales de la red militar secreta del Ejército SIPRNet (por sus siglas en inglés) cuando estuvo destinado en Irak. Se cree que esos archivos fueron la fuente de los documentos que aparecieron en Wikileaks.

Los fiscales han retratado a Manning como un experto en el que sus superiores habían depositado su confianza y que cometió actos delictivos al pasar, supuestamente, los documentos a Wikileaks.

La defensa esgrime que su cliente tuvo una enajenación mental transitoria

Han tratado de relacionarlo con el fundador de la web, Julian Assange, presentando unos chats que los dos hombres habrían mantenido para coordinar la filtración de la información gubernamental.

La defensa ha argumentado que el soldado es un joven emocionalmente atormentado cuyos problemas de comportamiento debían haber llevado a sus superiores a quitarle el acceso a información secreta.

Manning trabajó como analista en Irak desde octubre de 2009 hasta su detención en mayo de 2010, cuando el hacker Adrian Lamo supuestamente lo delató.

Los abogados de Manning han denunciado el trato durante su arresto

El joven soldado pasó varios meses en prisión, incomunicado, primero en la cárcel militar de la base de Quantico, en Virginia, y luego en la de máxima seguridad, también militar, de Fort Leavenworth (Kansas).

Las condiciones de detención fueron terribles. Estaba confinado 23 horas al día en una celda sin apenas mobiliario y sin objetos personales. Durante un momento se le obligó incluso a dormir desnudo, supuestamente para garantizar su seguridad y evitar que pudiera suicidarse con 'la goma de su calzoncillo', según denunció su abogado David E.Coombs.

En la audiencia celebrada en la base militar de Fort Meade durante una semana en diciembre la defensa argumentó que su cliente padecía una enajenación mental pasajera cuando ocurrieron los hechos, poseído por un 'álter ego' femenino, un trastorno causado por el ambiente hostil al que se veía sometido en el Ejército por ser homosexual.

Un testigo declaró que el acusado utilizaba el sobrenombre femenino de Breanna Manning en algunas redes sociales y en chats de internet, y explicó que el ordenador portátil del acusado carecía de contraseña y podría haber sido utilizado por cualquiera.

Tanto la defensa como la red de apoyo de Manning consideran que la información filtrada, que incluye telegramas del Departamento de Estado, vídeos y registros de las guerras de Irak y Afganistán, no pusieron en peligro a nadie ni fueron hechos públicos con el objeto de ayudar al enemigo.